Barcelona. La situación en Venezuela es
una de las preocupaciones más recurrentes en el cónclave de fuerzas
progresistas que se celebra en Barcelona. Sobre todo su futuro, que fue una de
las reflexiones de hasta tres presidentes del gobierno, Brasil, España y Colombia,
que coincidieron en insistir en que son los venezolanos los que deben decidir
su futuro “sin injerencias externas”.
El presidente Pedro Sánchez, uno de los convocantes del encuentro,
explicó que “el futuro tiene que ser decidido democráticamente por los
venezolanos, sin interferencias ni injerencias extranjeras”. Además informó que
había invitado a reunirse con él a la líder opositora María Corina Machado,
pero que ella había desistido el encuentro. “Las puertas del Palacio de la
Moncloa (residencia oficial del presidente) están abiertas a la oposición
democrática de Venezuela”, dijo.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, señaló al respecto que “aunque yo ya tengo muchas preocupaciones en Brasil para preocuparme con Venezuela, son los venezolanos los que tienen que decidir su destino. Y si la presidenta (Delcy Rodríguez), que está ahí de forma legítima, quiere o no convocar elecciones, es un problema de ella, de su partido y del pueblo de Venezuela. Pero se tiene que hacer sin interferencias del exterior”.






