Mientras se
anuncian carreras que surcan el desierto y la costa atlántica, la población de
la que fuera la provincia número 53 de España es sometida a graves violaciones
de los derechos humanos y discriminación por parte de colonos marroquíes
Por Lucía
Serrano / @luciaserondo
Tras siete
años celebrándose en Arabia Saudí, el Rally Dakar vuelve a África. Casi veinte
años después, la competición regresa al continente que la vio nacer. En esta
ocasión, se celebrará en Marruecos. El recorrido comenzará en Portugal, seguirá
por el sur de España y, posteriormente, cruzará hacia el vecino sureño. Sin
embargo, Rabat
ha conseguido colar el Sáhara Occidental ocupado en el recorrido.
Después de
alcanzar Agadir, en el sur de Marruecos, "llegará el momento de dar la
espalda al Atlas para adentrarse en los grandes y singulares desiertos del
extremo sur del país", anuncia la página oficial del Rally Dakar. ¿El
destino? "Smara y, posteriormente, casi Dajla, marcarán los puntos más
alejados del mapa de la segunda semana". En ningún momento se menciona que
dichos
destinos son ciudades del Sáhara Occidental, un territorio ocupado
ilegalmente por Marruecos desde hace medio siglo.
A
continuación, la caravana iniciará su regreso hacia el norte, para seguir el
océano Atlántico y alcanzar Marrakech, el destino final. En esta etapa, los
corredores volverán a pasar por Smara. "El Reino de Marruecos siempre ha
destacado por la calidad de sus desiertos, que convierten este vasto
territorio, todavía lleno de sorpresas, en un excelente terreno deportivo para
el rally-raid", dicen los organizadores.
Blanqueamiento de la ocupación



















