El economista que llegó al poder de la mano de Horacio Cartes
combinó estabilidad macroeconómica, crecimiento y una agenda de obras públicas
con cuestionamientos por sus vínculos empresariales. La intervención de Ueno
Bank y la ruptura con su padrino político precipitaron su salida.
Santiago
Peña pasó de ser el economista elegido por Horacio Cartes para renovar el
Partido Colorado a convertirse en el protagonista de una de las mayores crisis
políticas y financieras de Paraguay. Su llegada a la Presidencia, el vínculo
con el expresidente y empresario, y los negocios familiares que quedaron bajo
la lupa ayudan a reconstruir cómo se consolidó su poder y por qué terminó en
medio de un escándalo que sacudió al Gobierno.
Este jueves, en medio de la crisis por Ueno Bank y mientras
avanzaba un juicio político en su contra, Peña presentó su renuncia. El
desenlace dejó al descubierto una relación de poder que durante años fue clave
para su ascenso y que terminó volviéndose en su contra.
De Columbia al círculo de Horacio Cartes
Peña nació en Asunción el 16 de noviembre de 1978. Se formó
como economista en la Universidad Católica de Paraguay y obtuvo una maestría en
Administración Pública en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos.
Trabajó en el Banco Central y en el Fondo Monetario Internacional antes de
regresar al país.
En enero de 2015, Cartes le abrió las puertas del poder. Con apenas 36 años y una sólida formación económica, Peña asumió al frente del Ministerio de Hacienda. Por entonces todavía militaba en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), pero su futuro político ya empezaba a quedar ligado al del presidente.



















