Cuenta Juan en su Evangelio:
"Y había un hombre de los fariseos que se llamaba
Nicodemo, un principal entre los judíos.
"Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos
que eres maestro que ha venido de Dios, porque nadie puede hacer estos milagros
que tú haces si no está Dios con él.
"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te
digo que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios.
"Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo
viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
"Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo que el
que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo
que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo".
Extraviados los hijos de la nación… zahiriéndonos unos a otros por largas décadas… quebrantando la hermandad política que debe ser base de toda república… desencuadernadas sus instituciones… devastadas las capacidades de la sociedad para hacerse próspera… envilecido el espíritu mismo de la nación por el odio y el fanatismo… socavadas sus bases por absurdos fundamentalismos ideológicos… a la tierra de nuestros padres, ésa que llamamos patria, sólo le queda ponerse de pie y echar a andar diciendo lo que Jesús: nos es necesario volver a nacer.








