Prensa A1
Gustavo Hernández Salazar es un experimentado
dirigente político, “conoce el oficio”, me dijo una periodista que lo ha
entrevistado muchas veces. Ha sido diputado al antiguo congreso de la República
y por 2 periodos representante de Venezuela en el Parlamento Latinoamericano. En
el año 2008 fue candidato a gobernador de Carabobo. Entró a la actividad
política cuando aun no había cumplido 15 años y allí sigue todavía, ahora como
activista del movimiento Alternativa 1, organización que contribuyó a fundar.
Con él charlamos hace algunos días en su oficina ubicada en un viejo edificio
del centro de Valencia. Lo que se transcribe a continuación es el resumen de
una extensa conversación.
Hace ya 15 años se publicó un libro tuyo que lleva por
título “Ojalá esto no termine en una tragedia”, refiriéndote al “proceso”
chavista; en tú opinión, ¿terminó en una tragedia?
A las pruebas me
remito… Terminó peor que el peor de los escenarios que yo imaginaba, dado que
hasta la independencia nacional está hoy muy comprometida. Venezuela atraviesa
por una de sus más difíciles etapas en más de 100 años; la economía está muy
golpeada, la deuda externa es gigantesca, impagable diría, la pobreza se
entronizó en la sociedad, los servicios públicos inservibles, la calidad de la
educación es pésima, la inseguridad y la matraca policial es muy grande, la
migración de nuestros mejores talentos es más que evidente; de manera que si,
vivimos una tragedia después de haber malgastado un millón de millones de
dólares y, para agravar estos males, las formas del chavismo de hacer política,
su cultura política, demagógica e irresponsable, fue adoptada por una parte
significativa de la oposición.
¿Hay salidas a esta “tragedia”?
Siempre hay salidas, nosotros, los de Alternativa 1,
trabajamos por un desenlace que sea civilizado, democrático y, sobre todo,
que preserve la soberanía nacional. Una verdadera salida a la pavorosa crisis
que nos afecta tiene que dejar de lado venganzas y retaliaciones. La clase
política, en general, está obligada a actuar con grandeza o la situación del
país podría empeorar, aunque a algunos le parezca imposible.
¿Y que crees que hay que hacer?
Pienso que es necesario construir algunos consensos
indispensables en materias como el rescate de la institucionalidad, en el área
económica y sobre el tema militar. También en el combate al crimen y la
violencia y, muy especialmente, en la lucha contra la corrupción, un verdadero
cáncer que carcome a la nación. El “gobierno” de Juan Guaidó evidenció que la
corrupción no es un fenómeno atribuible exclusivamente al chavismo, la verdad
que ya infectó a todos los sectores.
¿En serio crees posible un acuerdo contra la
corrupción?