El dueño de Elliot Managment podría quedarse con una
de las principales refinerías estadounidense de la petrolera estatal venezolana
PDVSA
Por Bruno
Sgarzini
Paul Singer, dueño del fondo de inversión Elliot Managment,
hizo una gran apuesta cuando compró la refinería estadounidense CITGO,
propiedad de la estatal petrolera venezolana PDVSA, por la suma de 5.900
millones de dólares.
Managment, a través de su subsidiaria Amber Energy, ganó así
una subasta, hecha por un tribunal estadounidense, para quedarse con tres
refinerías en Luisiana, Texas e Illinois, y una red de 4,000 gasolineras en
Estados Unidos.
Cuando Nicolás Maduro fue secuestrado, la revista
Fortune lo calificó como uno de los “grandes ganadores” con la
invasión militar estadounidense después de haber pagado la campaña de varios
miembros de la Administración Trump, y financiado varios tanques de pensamiento
promotores de una intervención en Venezuela.
Su “compra” de CITGO, por supuesto, había sido facilitada por
varias medidas de la primera presidencia de Trump contra Caracas,
como un embargo petrolero que le había impedido pagar sus bonos de deuda a la
estatal venezolana PDVSA, y un litigio perdido por el país contra
Cristalex, una minera canadiense, por la estatización de una de sus
filiales en Venezuela.
La historia a grandes rasgos se sintetiza de la siguiente forma; Cristalex, luego de ganar un laudo arbitral contra Venezuela en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por la expropiación de la mina Las Cristinas, consiguió el 9 de agosto de 2018 un fallo del juez Leonard Stark del Distrito de Delaware en el que se dictaminó que PDVSA era un alter ego de la República Bolivariana de Venezuela.








