El líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, volverá
a comparecer esta semana ante el juez de 92 años, Alvin Hellerstein, luego
de su captura el 3 de enero por parte de fuerzas estadounidenses. La audiencia
se realizará en un momento en que Washington está ajustando con cautela su
relación con Caracas.
Esto tendría lugar en el contexto de las condiciones en las
que Maduro permanece en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC),
una prisión federal de Nueva York que, según informan medios, se caracteriza
por celdas de aproximadamente 3 × 2 metros, con una cama metálica, un retrete,
un lavamanos y un patio al que solo puede salir breves períodos varias veces a
la semana.
Maduro, quien sería presa del desespero, también habría
estado gritando por las noches en español: “¡Yo soy el presidente de
Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado!”, solicitando que
transmitan ese mensaje a su familia y a otros venezolanos presos.
En esta ocasión, la defensa del derrocado presidente venezolano intentará que se desestimen los cargos de narcotráfico en su contra cuando comparezca este jueves ante un tribunal de Nueva York.







