La UEFA criticó duramente la
sorprendente decisión de la FIFA de no mantener la suspensión automática de
Folarin Balogun en este Mundial, calificándola de "sin precedentes,
incomprensible e injustificable".
El delantero estadounidense
Balogun, expulsado contra Bosnia-Herzegovina, debería haber cumplido la
suspensión para el partido de octavos de final contra Bélgica, que se jugó este
lunes.
El encuentro desvaneció el sueño de
Estados Unidos de conquistar el torneo por primera vez luego de una
decepcionante derrota.
El equipo estadounidense cayó 4-1,
su peor revés desde 1990, mientras que el ambiente festivo que había marcado
sus partidos anteriores perdió fuerza mucho antes del final.
El cuarto gol de Bélgica desató
incluso una salida masiva de aficionados del estadio de Seattle.
Todo esto pese a que Balogun, de 25
años y máximo goleador del equipo, estuvo disponible para jugar, tras la
decisión de la FIFA de suspender su sanción durante un año.
Este lunes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, había confirmado que pidió a la FIFA que revisara la suspensión de Balogun, porque él pensaba que "no era falta".





