Por Víctor Baptista* / Opinión
No cabe dudas que lo que viene sucediendo desde el 03 de
Enero hasta hoy, es lo que los sectores Moderados de la oposición venezolana
han venido insistiendo y la paradoja es que ha sido Trump y el gobierno de USA
quién lo ha puesto en práctica.
En los últimos años la oposición ha estado atrapada por el
síndrome maximalista, acusando de NORMALIZADORES Y COLABORACIONISTAS, a quiénes
entendían que todo acuerdo o transición se hace con quiénes ostentan el poder,
lo que hoy hace Trump pragmáticamente.
Se necesita mucha ponderación, los venezolanos estamos
persuadidos de que queremos cambios, pero alejados de confrontaciones inútiles,
porque en fin de cuenta lo que queremos es que comience una nueva relación
entre nosotros, que sea la comprensión y la empatía lo que prevalezca, y nos
aparte de la intolerancia que nos viene destruyendo desde hace mucho
tiempo.
El gobierno faramallero, altisonante y de vocación totalitaria subestimó al gigante del norte hoy solo le ha quedado someterse a los designios del Anaranjado de manera cabizbaja. ¿Quién se lo podía creer en los tiempos decembrinos? Estos momentos nos dicen que hay que saberse mover en este escenario que ha desmarcado a más de uno. ¿De que sirvió pasar agachado y no apoyar a los ciudadanos que salieron a defender el triunfo electoral los días 29 30 y 31 de Julio 2024? ¿De que sirvió llamar de nuevo a la abstención en mayo y julio 2025? Se hace muy necesaria una profunda reflexión en la oposición más, cuando los EE. UU. vienen y se reúnen con quiénes siguen manteniendo el poder.



