La Paz. El ex presidente de Bolivia, Luis Arce (2020-2025), se declaró un
“preso político” desde la principal cárcel en La Paz donde está recluido hace
casi cuatro meses y denunció que el gobierno y el sistema judicial buscan darle
“muerte civil y política”.
En una carta manuscrita fechada el 31 de marzo y que su
equipo hizo pública este lunes en X, Arce denunció que desde los primeros días
de su detención sufrió una “violación de sus derechos personales y
constitucionales” por parte del gobierno de su sucesor, Rodrigo Paz. Dijo haber
sido víctima de “tortura sicológica" y “vulneración al debido proceso, a
la presunción de inocencia y a la defensa, así como a las garantías de
imparcialidad y seguridad jurídica”.
El ex presidente fue detenido en diciembre pasado, un mes después de haber concluido su mandato, por supuesta corrupción y enfrenta cargos por presuntos incumplimientos de deberes y conducta antieconómica en relación con un millonario desfalco de fondos públicos en el Fondo Indígena durante su gestión como ministro de Economía entre 2006 y 2017, durante la presidencia de Evo Morales (2006-2019).




