Hallaron restos de desaparecidos en La Perla: Se
expone nuevamente la magnitud del encubrimiento militar en Argentina.
A casi 50 años de la última dictadura cívico-militar en
Argentina, las excavaciones en el ex centro clandestino de detención La Perla,
ubicado en la provincia argentina de Córdoba, han arrojado luz sobre la
maquinaria de encubrimiento utilizada por el terrorismo de Estado.
Recientes descubrimientos confirman la planificación meticulosa para
eliminar cualquier rastro de las atrocidades cometidas
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) continúa trabajando
en este predio, pieza fundamental del aparato represivo que funcionó bajo la
órbita del Tercer Cuerpo de Ejército argentino.
El hallazgo ocurre en un mes clave para Argentina y todo el movimiento Memoria, Verdad y Justicia: El 24 de marzo se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, feriado inamovible que recuerda el golpe de Estado de 1976 que fue parte del Plan Condor para instaurar y orquestar las dictaduras militares en Latinoamérica.
En una entrevista concedida a la periodista Marta Dillon, la antropóloga
e integrante del EAAF, Silvina Turner, brindó detalles sobre los avances en las
investigaciones que se llevan a cabo.
La obsesión por la desaparición total
Según explicó Turner, las tareas arqueológicas y forenses han
permitido la identificación de restos óseos y otros elementos que ratifican las
prácticas de ocultamiento. No se trataba de hechos aislados, sino de una
estrategia sistemática.
La especialista fue contundente al describir la magnitud de estas
acciones, señalando que los hallazgos demuestran “hasta qué punto querían
que no quedara ninguna evidencia”. Esta afirmación subraya el esfuerzo
deliberado de los represores no solo por desaparecer físicamente a las personas
secuestradas, sino por borrar cualquier vestigio material que pudiera
incriminarlos en el futuro.
Un engranaje clave del terror
La Perla no fue un lugar más; se erigió como uno de los centros
clandestinos de detención más grandes y violentos del país vecino. Allí,
miles de víctimas fueron sometidas a secuestros, violaciones, torturas y
desaparición forzada.
La investigación actual sugiere que en este sitio también se ejecutaron
operaciones específicas destinadas a la eliminación de cuerpos o a su traslado,
con el fin último de impedir su hallazgo.
El ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “La Perla”,
en el que habrían permanecido entre 2.200 y 2.500 personas en calidad de
detenidas-desaparecidas, fue cerrado a fines del año 1978, sin que las
construcciones posteriores afectaran sustancialmente la estructura original.
Ciencia y memoria contra el olvido
El trabajo que realiza el EAAF es multidimensional. Tal como indicó
Turner, su labor no se limita a la excavación; combina la rigurosidad de la
investigación científica con la reconstrucción histórica y, fundamentalmente,
el acompañamiento a los familiares de las víctimas.
Cada nuevo indicio recuperado del suelo cordobés cumple una doble
función: por un lado, aporta pruebas materiales irrefutables para los
procesos judiciales en curso; por el otro, permite rearmar fragmentos de las
historias de vida de aquellos que permanecen desaparecidos, devolviéndoles
identidad y memoria.
A 50 años del golpe de Estado de 1976, la persistencia de las
investigaciones en sitios como La Perla resulta vital. Estos trabajos se
consolidan como una barrera necesaria para sostener las políticas de Memoria,
Verdad y Justicia, especialmente frente a los discursos que intentan negar el
horror vivido en la región.
Tomado de La Red 21 / Uruguay.