Este fruto seco ha viajado por el mundo con varios nombres,
como pajuil, anacardo, nuez de la
India, castaña de cajú y marañón, pero en Venezuela se le conoce como merey. El
árbol de marañón da sus frutos después de 3 años de vida, fue traído por los
portugueses y plantado en Suramérica, donde se propagó en Venezuela, Brasil y
luego se extendió por países africanos. Hoy, los productores comerciales
principales de anacardos (merey) son India, Brasil, Mozambique, Tanzania y
Nigeria. Es un fruto colmado de nutrientes, su composición de grasa se
considera saludable y, a pesar de su pequeño tamaño y forma de riñón, resulta
una potente fuente de energía. Suele conseguirse fácilmente en los mercados
locales y es buen acompañante para ensaladas y platos salteados. Los estudios
de pacientes diabéticos muestran que la grasa monoinsaturada, cuando se añade a
una dieta baja en grasas, puede ayudar a reducir los niveles altos de
triglicéridos. Para nuestra sorpresa, el 66% del contenido de grasas del merey
son monoinsaturadas. Así que el corazón se fortalece. También ayuda a prevenir
cálculos biliares y gracias por alto contenido de magnesio estimula el
fortalecimiento de la estructura física de los huesos. Por otro lado, las
personas que comen frutos secos son menos propensas a ganar peso, así que en
vez de saciar los antojitos con dulces, un puñado de merey estaría mejor. De
las semillas del árbol se produce un aceite dermatológico que ayuda a suavizar
la piel y la infusión de sus hojas es un buen regulador de la hipertensión. La
mantequilla de merey es una buena forma de disfrutar de sus propiedades
benéficas, además te enseñamos a tostar frutos secos en casa. Fuente: CV ZL