Está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense, escribió Joe Kent.
Estamos en la tercera semana de la guerra en Oriente Medio y
el conflicto continúa dando de qué hablar no solo por los constantes ataques
sino por las posiciones divididas que ha creado aquí en el país.
El asesor antiterrorismo de la administración Trump renunció
a su cargo. Se trata de Joe Kent quien dijo que "Irán no representaba una
amenaza inminente para nuestra nación”.
El director del Centro Nacional de Contraterrorismo
estadounidense anunció su renuncia el martes, citando sus preocupaciones sobre
la justificación de los ataques militares en Irán y diciendo que “no puede en
buena conciencia” respaldar la guerra de Irán lanzada por el gobierno del
presidente Donald Trump.
Su renuncia llega en medio de las críticas de los demócratas en el congreso por la negativa de los republicanos a realizar audiencias para evaluar los motivos que llevaron a entrar a la guerra.
Joe Kent escribió en redes sociales que Irán no representaba
“ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta
guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”. Joe Kent escribió en redes sociales
que Irán no representaba “ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está
claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso
lobby estadounidense”.
Según se informó, 13 militares han muerto y cerca de 200 más
han resultado heridos durante el conflicto hasta el momento.
Kent es un político con conexiones con extremistas de
derecha.
Fue confirmado en su puesto el pasado julio por una votación
de 52 a 44.
Como jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo, Kent
estaba a cargo de una agencia que analiza y detecta amenazas terroristas.
Su renuncia refleja inquietud dentro de la base de Trump
sobre la guerra y muestra que las preguntas sobre la justificación para el uso
de la fuerza se extienden a la derecha de los partidarios de Trump y a altos
miembros del gobierno.
Un portavoz de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi
Gabbard, no ha respondido a preguntas sobre la renuncia de Kent. La Casa Blanca
tampoco ha comentado sobre el asunto.
Antes de incorporarse al gobierno de Trump, Kent realizó dos
campañas fallidas para el Congreso en el estado de Washington. También sirvió
en el ejército, con 11 despliegues como Boina Verde seguidos de trabajo en la
CIA.
Los demócratas se opusieron enérgicamente a la confirmación
de Kent, señalando sus vínculos con figuras de extrema derecha y teorías de
conspiración.
Durante su campaña al Congreso de 2022, Kent pagó a Graham
Jorgensen, un miembro del grupo militar de extrema derecha Proud Boys, por
trabajos de consultoría.
También trabajó estrechamente con Joey Gibson, el fundador
del grupo nacionalista cristiano Patriot Prayer, y atrajo apoyo de una variedad
de figuras de extrema derecha.
Durante su audiencia de confirmación en el Senado, Kent
también se negó a distanciarse de una teoría de conspiración falsa de que
agentes federales instigaron el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, así
como de afirmaciones falsas de que Trump ganó las elecciones de 2020 sobre el
demócrata Joe Biden.
Los demócratas interrogaron duramente a Kent sobre su
participación en un chat grupal en Signal que fue utilizado por el equipo de
seguridad nacional de Trump para discutir planes militares sensibles.
Sin embargo, los republicanos elogiaron las credenciales de
Kent en contraterrorismo, señalando su experiencia militar y de inteligencia.
El senador Tom Cotton, el presidente republicano del comité
de inteligencia, dijo en un discurso en el pleno que Kent había “dedicado su
carrera a combatir el terrorismo y mantener a proteger a los estadounidenses”.
Por otra parte, los ataques israelíes lograron asestar un
duro golpe al liderazgo militar en Irán.
El ministro de defensa israelí, Israel Katz, asegura que el
ejército de su país mató al alto funcionario de seguridad Ali Larijani durante
un ataque esta madrugada.
También se anunció la muerte de Gholam Reza Soleimani líder
de la Guardia Revolucionaria.
El ejército israelí comenzó desde temprano ataques a gran
escala en Irán y contra los milicianos de Hezbollah, respaldados por Irán, en
el Líbano.
Mientras tanto, Dubái cerró brevemente su espacio aéreo
después de que el ejército dijera que estaba “respondiendo a amenazas entrantes
de misiles y drones” en los alrededores de la ciudad.
Estas pérdidas al liderazgo iraní ocurren luego que el 28 de
febrero ataques mataran al líder supremo de 86 años el ayatolah Ali Khamenei.
Por su parte, Irán mantuvo la presión sobre la
infraestructura energética de sus vecinos árabes del Golfo al atacar una
instalación petrolera en los Emiratos Árabes, sobre el golfo de Omán, que ha
sido blanco de ataques repetidas veces.
En Abu Dabi, un hombre murió por la caída de metralla cuando
las defensas de la capital derribaron un misil. Esta es la octava persona en
morir en Emiratos Árabes Unidos desde el inicio de la guerra, según las
autoridades.
Tomado de Spectrum Noticias / EE.UU.