Por Carlos Torrealba Rangel* / Opinión
Cada vez estoy más convencido de que
las elecciones presidenciales en Venezuela deben realizarse, a más tardar, en
el segundo semestre de 2027, y que la ruta junto con sus pasos institucionales
deben definirse de forma clara y precisa este mismo año.
Venezuela necesita con urgencia un gobierno legítimo y soberano que no solo recupere la democracia y la institucionalidad, sino que defienda con firmeza la soberanía nacional. Hoy más que nunca, ante acuerdos como el recientemente firmado con Estados Unidos -que entrega el control de gran parte de nuestras reservas estratégicas de crudo-, se hace evidente la necesidad de un liderazgo que actúe bajo el interés de los venezolanos y no bajo el tutelaje o la conveniencia de potencias externas. Venezuela es y debe seguir siendo un país libre, independiente y dueño de su propio destino económico y energético.





