El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y su
esposa Cilia Flores llegaron a su segunda audiencia de procedimiento ante un
tribunal federal en Nueva York, acusados de narcotráfico y, en el caso del
mandatario, narcoterrorismo, en el cual se abordó el tema de su representación
legal y los próximos pasos hacia un eventual juicio.
Por David Brooks y Jim Cason,
corresponsales del diario La Jornada.
Nueva York y Washington. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
Moros, y su esposa Cilia Flores llegaron a su segunda audiencia de
procedimiento ante un tribunal federal en Nueva York, acusados de narcotráfico
y, en el caso del mandatario, narcoterrorismo, en el cual se abordó
el tema de su representación legal y los próximos pasos hacia un eventual
juicio.
Ambos acusados, en uniforme de reos, se sentaron al lado de sus respectivos abogados. Ya se habían declarado “no culpables” de los cargos federales en su contra en su primera audiencia, cuando Maduro dijo que se consideraba “un prisionero de guerra”.


