Por Víctor Baptista *
Los ciudadanos venezolanos estamos experimentando un grave
deterioro en nuestra calidad de vida sobre todo después del 03 de Enero. El
dólar no deja de subir y la inflación manda todos los días, los empleados
públicos y privados, los obreros, los maestros y profesores viven un infierno
diario con sueldos devaluados, así también los pensionados que en la tercera
edad ven sus vidas diezmadas por no poder tener una vejez tranquila, y arriar
con la tormenta para adquirir alimentos y medicinas. Los servicios públicos
cada día más destruidos, ahora los apagones diarios por más de cuatro horas,
con un sistema de salud en el foso, hospitales sin insumos y la educación en su
peor estado donde la deserción escolar, y el deterioro de las estructuras nos
reflejan una patética crisis educacional.
Los hermanos Rodríguez tratando, en su pacto con Trump, de ganar tiempo, y mover sus piezas internas, mientras el país se cae a pedazos. Trump, por su parte, alabando a Delcy para seguir saboreando los negocios petroleros y del oro, porque esa es su visión supremacista y autocrática.
Hoy más que nunca los venezolanos debemos unirnos para
enfrentar esta grave situación. Es muy positivo que los gremios,
sindicatos, las ONGs, los pensionados y jubilados estén en las calles exigiendo
y reclamando sus derechos, esa Venezuela que protesta es la que va a ayudar a
salir de esta pesadilla. La dirigencia política parece no comprender todavía
cual es la prioridad, si seguir en diatribas y pensar en elecciones o sumarse a
acompañar a los ciudadanos de a pie en sus luchas diarias. Ojalá la
empatía por el bien común sea lo que nos ayude a construir esa UNIDAD, DONDE
TODOS HACEMOS FALTA.
*Dirigente político en el estado Aragua.
