"Patriotismo es oponerse a una guerra ilegal que en nada
beneficia a los intereses de los españoles ni de los europeos. España es una
referencia internacional en defensa de la paz y los trabajadores. En un mundo
incierto y carente de empatía, es un orgullo ser español”, subrayó el
presidente del Gobierno.
"La disyuntiva es
si se quiere la paz, el multilateralismo y el derecho internacional, o la
guerra y la ley del más fuerte", apuntó el presidente del gobierno español.
"Estamos en contra de esta guerra ilegal, y ustedes nos acusan de estar con los ayatolás. El Papa está oponiéndose a esta guerra, que sólo traerá muerte, y no veo a nadie de VOX y del PP decir que el Papa está con los ayatolás". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso de los Diputados para explicar las políticas de España tras el ataque de EE.UU e Israel a Irán, y las consecuencias económicas del mismo. "La disyuntiva es si se quiere la paz, el multilateralismo y el derecho internacional, o la guerra y la ley del más fuerte", dijo.
En un debate bronco, Sánchez defendió su 'No' a la
guerra incidiendo en que "callar ante una guerra injusta no es prudencia
ni lealtad. Es un acto de cobardía y de complicidad”. “Todo esto,
¿para qué? ¿Qué han logrado los promotores de esta guerra ilegal?”, se preguntó
el presidente. “Socavar la legalidad internacional. Desestabilizar Oriente
Medio. Reavivar los conflictos en Líbano e Irak. Enterrar Gaza bajo más
escombros. No de hormigón esta vez, sino de olvido e indiferencia. Llevar
la inseguridad a países del Golfo que hasta ahora eran seguros. Incentivar los
programas nucleares de Pakistán y Corea del Norte. Dar a Putin unos 8.000
millones de euros adicionales para financiar su guerra, gracias al aumento del
precio de los combustibles y al levantamiento de las sanciones. Agravar las
dificultades energéticas y logísticas del pueblo y el ejército ucraniano. Y, en
Teherán, cambiar a un Jameneí por otro Jameneí aún peor. Resumiendo en pocas
palabras: un desastre absoluto”, ha subrayado.
“No podemos condenar la invasión de Ucrania con una mano y
aplaudir los ataques sobre Irán con la otra. No podemos exigir que se
respete la integridad territorial de Groenlandia y callar cuando esta es
atropellada en Gaza o en el Líbano. Patriotismo es oponerse a una guerra ilegal
que en nada beneficia a los intereses de los españoles ni de los europeos.
España es una referencia internacional en defensa de la paz y los trabajadores.
En un mundo incierto y carente de empatía, es un orgullo ser español”, denunció
Sánchez, quien avisó a Donald Trump que “ser aliados no significa obediencia ni
seguidismo ciego”. Y que, por eso, “España no va a ser cómplice: ni de
agresiones ilegales, ni de mentiras disfrazadas de libertad”.
Fuente: Religión Digital.
