En entrevista con DW, el expresidente de Colombia explica por
qué criticó la “actitud ciega” del Gobierno de Chile, que quitó su respaldo a
la candidatura de la exmandataria a la secretaría general de Naciones Unidas.
Poco después de que el Gobierno de Chile anunciara que quitaba
su respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet a la secretaría
general de Naciones Unidas,
se desató un vendaval de críticas sobre el Palacio de la Moneda.
Desde excancilleres chilenos hasta figuras de distintos
países mostraron su sorpresa por la decisión de Santiago, que deja a la ex
directora ejecutiva de ONU Mujeres y ex
alta comisionada de Naciones Unidas para los derechos humanos sin el patrocinio
de su país natal, aunque su postulación sigue en pie gracias a México y Brasil.
Una de las voces más resonantes fue la del expresidente de Colombia Ernesto Samper (1994-1998), quien a través de X criticó lo que llamó "la actitud ciega del nuevo Gobierno de José Antonio Kast”. El exmandatario colombiano, que también fue secretario general de Unasur entre 2014 y 2017, agregó en esa misma publicación que "nunca antes como ahora se había justificado tanto entregar a una mujer la difícil tarea de restablecer la convivencia planetaria”.
Una ley no escrita, pero que concita cierto consenso
internacional, señala que la rotación entre continentes determina que quien
reemplace a António Guterres al
frente de Naciones Unidas debe ser de América Latina y el Caribe. Y el ánimo
general añade que esa persona debería ser una mujer.
Samper explica, en entrevista con DW, que si bien ambas
condiciones "no están escritas en papel, sino en la costumbre y en el
respeto a los equilibrios regionales”, ahora se da la coincidencia de que
"el derecho que tiene América Latina de volver a orientar los destinos de
las Naciones Unidas y el derecho que tienen las mujeres de gobernar una
organización que ya tiene más de medio siglo de existencia”, se podrían hacer
realidad en la figura de la expresidenta de Chile.
Deutsche Welle: ¿Cree que pesaron en la decisión de
Kast factores ideológicos de política interna chilena antes que una mirada más
regional?
Ernesto Samper: Por supuesto, y no son solamente
ideológicos los factores que distancian al presidente Kast de la expresidenta
Bachelet, sino también históricos, que podrían casi configurar un acto
de venganza. Es una lástima que el Gobierno de Chile no entienda la
importancia que tendría para la región, y no solamente para su país, que la
primera mujer secretaria general de la ONU fuera una persona proveniente de
Sudamérica.
¿Hasta qué punto es realmente competitiva la
candidatura de Bachelet?
Pues tiene todas las condiciones. Es cierto que no se puede
asegurar que va a encontrar el respaldo unánime de los países, pero si lo que
quiere la comunidad internacional es alguien que conozca no solamente el manejo
político del sistema de Naciones Unidas, sino que también la anime una
sensibilidad social, este es el caso. Bachelet además ha ejercido cargos en la
ONU, así que me parece que tiene las condiciones para hacer cambios en la
dirección correcta.
¿Es urgente una reforma de Naciones Unidas?
Vistos los problemas que ha tenido en las recientes
confrontaciones, en las cuales la ley de la fuerza se ha impuesto sobre la
fuerza de la ley, la única posibilidad de solución viable tiene que ver con una
reforma de la estructura del sistema. No olvidemos que Naciones Unidas nació
después de 1945 para encontrar un esquema de convivencia planetaria que en este
momento no está funcionando.
¿Qué condiciones de Bachelet como figura política la
llevan a apoyarla?
Michelle Bachelet no solo ha demostrado equilibrio, capacidad
para entender los problemas y formular soluciones pragmáticas, sino que también
ha exhibido el liderazgo necesario para lograr que las cosas cambien. Ahí están
sus roles como expresidenta de Chile, responsable de ONU Mujeres y más tarde
como máxima directora de derechos humanos. Se trata de la mujer más preparada…
no, le quitaría la palabra mujer, es la persona más preparada para ocupar este
cargo.
¿Cree que Bachelet conseguirá aglutinar más respaldos
ahora que, irónicamente, el Gobierno de su propio país le ha dado la espalda?
Espero que lo haga, porque aquí lo que está de por medio no
es el interés de la política internacional de Chile, a mi juicio demasiado
amarrada al proceso de diplomacia ideológica que se ha tomado las relaciones
internacionales, bajándolas de su condición de relaciones entre Estados para
convertirlas en relaciones entre gobiernos de signos ideológicos afines. Al
margen de eso, creo que hay mucha gente que está pensando sinceramente en lo
mejor para Naciones Unidas.
Usted habla de cambios en la ONU. ¿Cuáles serían esos
cambios?
Hay que hacer reformas para derrotar el hegemonismo que en
este momento amenaza el esquema de convivencia acordado en la Carta de San
Francisco después de la Segunda Guerra
Mundial. Acá no se trata solamente del interés de la política exterior de
Chile, sino de muchas políticas exteriores que coinciden en la necesidad de la
reforma y en los contenidos de esa reforma.
¿No corre Bachelet el riesgo de ser vetada en el
Consejo de Seguridad por Estados Unidos por estar vinculada a la izquierda?
La candidatura de Bachelet no está vinculada a la izquierda,
está vinculada a principios de defensa humanitaria frente a realidades
dramáticas como la de Gaza, Ucrania o Irán, y en
este sentido hay sectores en Estados Unidos que, en contravía de lo que ha sido
la demostración de fuerza que hemos presenciado en los últimos meses, estarían
de acuerdo en unas Naciones Unidas que tuviera su eje en la búsqueda de la paz,
el respeto del derecho internacional y en la no intervención en los asuntos
internos de los Estados, que fueron sus principios capitulares.
¿Es importante que la candidatura de Bachelet siga
contando con el respaldo oficial de México y Brasil? ¿Podemos esperar que
Colombia también oficialice su apoyo?
Por supuesto, y no solamente de estos países, sino de todos
los países de Latinoamérica, de África y también los de Asia, que coinciden en
la necesidad de que haya un proyecto de Sur Global que ilumine una
recomposición de las Naciones Unidas. Espero que mi país, Colombia,
independientemente de su signo ideológico, respalde esta justa aspiración que
está siendo promovida más por las mujeres y movimientos identificados con los
derechos humanos.
Además de esa norma no escrita que dice que ahora le
toca a América Latina dirigir la ONU, también se dice que ya es tiempo de que
sea una mujer quien lidere el organismo. ¿Está usted de acuerdo?
Gabriel
García Márquez, Premio Nobel de Literatura de Colombia, decía que el único
cambio importante que nos falta por ensayar en la forma caótica en que venimos
administrando el mundo es que este cambio sea hecho por mujeres. Sería una
feliz coincidencia histórica que el origen de esa mujer fuera América Latina,
que ha sido considerada en el mundo entero como una zona de paz, sin presencia
de armas nucleares, conflictos étnicos, religiosos ni de sangre. Creo que todo
eso ameritaría que se tuviera en cuenta el nombre de Bachelet.
¿En qué momento está hoy el concierto internacional,
señor Samper?
Vivimos momentos críticos, y así como fue importante la tarea
de Naciones Unidas para salir de la Segunda Guerra Mundial, también debería
serlo para prevenir una Tercera Guerra Mundial. No olvidemos las palabras de
Einstein, que dijo que después de eso el enfrentamiento sería con palos y
piedras.
Tomado de R.T. / Alemania. Imagen: Fernando
Vergara/AP Photo/picture Alliance.
