Mijaíl Kaláshnikov, un
hombre-leyenda cuyo apellido se asociará para siempre y en todo el mundo con el
arma que creó, el fusil de asalto AK-47, falleció a la edad de 94 años.
Kaláshnikov
murió en un hospital de la ciudad de Izhevsk, dijo el portavoz del presidente
de la república rusa de Udmurtia, Víktor Chulkov, citado por la agencia
Itar-Tass.
Durante
varias décadas el ‘padre’ del AK-47 y una amplía familia de armas desarrollada
a partir de su famoso fusil ocupaba el puesto del jefe de la oficina de diseño
en la planta de armas ligeras de Izhmash, de la ciudad rusa de Izhevsk.(...)