Ni cuatro dardos tranquilizantes
sirvieron para evitar la muerte de Juma, un jaguar que fue sacrificado a
tiros cuando se salió de control durante el paso de la antorcha
olímpica en Brasil.
Un vocero del ejército dijo que la hembra de jaguar escapó de sus cadenas y atacó a un soldado en el zoológico de la ciudad de Manaos, al norte del país.