Ojos llorosos, sonrisas del recurso y una experiencia repetida o
un nuevo sentimiento de que parte de la familia se va muy lejos. Sensaciones
para un ‘hasta luego de diez meses’, el que hoy han dado los niños saharauis
que han pasado este verano sus ‘Vacaciones en Paz’ en Ciudad Real. Dos meses,
alejados del infierno que supone el desierto en verano, con temperaturas que
alcanzan los 55 grados, y en los que aprovechan algunos para engordar,
otros para pegar el estirón y otros para recuperarse de las heridas que
deja el vivir rodeado de arena y sol en tiendas de lona.(...)sigue
