1. Lee a los cada vez más peligrosamente desdeñados autores
llamados clásicos. El encuentro con las novelas y los relatos de Guy de
Maupassant, Fiodor Dostoievski, Jane Austen, Katherine Mansfield, Thomas
Mann, Juan Rulfo, Yasunari Kawabata y Marguerite Yourcenar, entre muchísimos
otros, no te convertirá en un gran escritor, pero te será de gran utilidad para
descubrir por qué las obras de esos narradores han cautivado, a lo largo de los
años, a generaciones de lectores, y todavía continúan haciéndolo. Determinar lo
que ha hecho perdurables sus textos puede resultarte más útil de lo que
imaginas, además de que quizás te ayude a entender de dónde vienes y a dónde
quieres ir. Probablemente te des cuenta de que el agua tibia ya se descubrió (y
hace mucho más tiempo del que imaginabas).(...)
