La energía nuclear le debe gran parte de su mala fama a la
carrera armamentista y a los accidentes. Desde la literatura, hasta el cine,
hablar de centrales nucleares automáticamente (e irremediablemente) remite a
radiación mortal, mutaciones y otros aspectos negativos que los accidentes
nucleares ocurridos en años pasados han contribuido a alimentar.
Luego del desastre nuclear en Fukushima
en 2011, el rechazo a este tipo de energía ha ido en aumento en todo el mundo.
Sin embargo, los investigadores James E. Hansen y Pushker A. Karecha, se
propusieron comprobar las ventajas de la energía nuclear sobre los combustibles
fósiles que comúnmente se utilizan.
El par de científicos del Instituto
Goddard de Estudios Espaciales de Nueva York, vinculado a la Agencia
estadounidense del Espacio y la Aeronáutica (NASA por sus siglas en inglés), se
enfocaron particularmente en términos de reducción de la contaminación del aire
y de emisiones de gases de efecto invernadero.
El estudio publicado en el número más
reciente de Environmental Science & Technology concluye que la utilización
de la energía nuclear ha evitado 1.8 millones de muertes en el mundo por
contaminación del aire y podría salvar 7 millones de vidas más en las próximas
décadas.
De acuerdo con la investigación, la
energía nuclear evita la emisión a la atmósfera de grandes cantidades de gases
de efecto invernadero, (...)