Luis
Fuenmayor Toro
El
Gobierno de la propaganda, como deberíamos llamarlo, pues vive de la misma y no
de la realidad, además de ser una de las pocas cosas que sabe hacer, enfrentó
la declaratoria Obama, entre otras, con el lema de “no somos una amenaza, somos
una esperanza”. Y analizando la situación de los venezolanos hoy, siendo
objetivos, es cierto que en la actualidad estamos llenos de esperanzas y lejos
de ser una amenaza, realmente somos unos amenazados, pero no sólo por EEUU con
su injerencia en nuestros asuntos internos, sino por nuestro propio gobierno,
que también es muy intervencionista de nuestras vidas, nuestros asuntos
personales, productivos, educativos, comerciales, sindicales, políticos y
paremos de contar. Al Gobierno le disgusta que EEUU se meta en sus asuntos,
pero practica en el país la intervención de fábricas, mercados, periódicos, radios,
universidades, gremios, comercios, televisoras, sindicatos, cooperativas, importaciones
y volvamos a parar de contar.(...)
