El periodista y escritor del 'Oro y la
oscuridad' cree que debemos disfrutar de lo que vamos experimentando en cada
momento de nuestra vida.
ALBERTO SALCEDO
RAMOS
La mejor edad
sería una en la cual uno tuviera la despreocupación de un bebé, la memoria de un
púber, la insensatez de un quinceañero, la agilidad de un muchacho de dieciocho
años, la gracia de un mozalbete de veinticinco, el espíritu maldadoso de un
soltero de treinta, la seguridad de un cuarentón al que las cosas le van bien.
Una edad en la
cual floreciera la inteligencia como a los cincuenta, emergiera la sabiduría
como a los ochenta y adquiriéramos, por fin, la virtud de la indulgencia, como
si tuviéramos noventa.
Una edad en la
que uno corra, salte, sea fuerte, comprenda, recuerde, baile, bese, tenga mucho
sexo, ame, sea amado, disfrute, viaje, produzca, sea saludable, almuerce sin
restricciones, vuelva a bailar y vuelva a besar.(...)
