No son pocas las veces en que los padres con hijos adolescentes se quejan de que es imposible hablar con ellos:
parece que están ausentes, que no les importa nada, responden
monosílabos... «Lo cierto es que en muchos casos puede llegar a ser así
—apunta Samantha Biosca, coach y colaboradora de Superpadres.com—, pero podemos aprender a tener mejores conversaciones».
Recomienda a los padres empezar la conversación explicando algo, poniendo énfasis sobre todo a las emociones y
a lo que las provoca. Por ejemplo, explica Biosca, se puede empezar con
una frase como «hoy en el trabajo nos hemos divertido de lo lindo, nos
han enseñado un nuevo programa y nos ha costado un montón entenderlo…
¡si nos hubieses visto por un agujero! ¿Tú qué tal en el instituto?».(...)
