San Juan. Puerto Rico anunció medidas de racionamiento de agua el
jueves, cuando una sequía azota el territorio de Estados Unidos, agravando la
escasez crónica de agua que ha obligado a la gobernadora a declarar un estado
de emergencia.
Miles de personas en la región noreste de la isla enfrentarán
periodos de racionamiento de 48 horas a partir del viernes, informó Luis
González, presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados
de la isla.
El programa de racionamiento afectará a varias comunidades en
las ciudades de Canovanas y Rio Grande, al tiempo que las temperaturas siguen
aumentando.
“El agua simplemente no nos va a dar”, subrayó González y
añadió que es probable que el racionamiento se extienda a otras zonas.
González atribuyó la situación a la falta de lluvia, aunque la escasez severa de agua comenzó a afectar a algunas de las zonas más pobladas de la isla meses antes que iniciara la sequía, y las autoridades aún no han identificado el problema.
Esos cortes llevaron al alcalde de San Juan a demandar a la
Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de la isla a finales de mayo, y la
gobernadora Jenniffer González reconoció que la infraestructura de la agencia
ha carecido de inversión y mantenimiento durante décadas.
Casi 40 mil clientes se quedaron sin agua el mes pasado, lo
que llevó a González a activar la Guardia Nacional. Ese corte no estuvo
relacionado con la sequía actual.
El Monitor de Sequía de Estados Unidos indica que el 14
porciento de Puerto Rico se encuentra actualmente bajo una sequía severa
y otro 59% bajo una sequía moderada, frente al 18% a finales de junio. Calcula
que alrededor de 2.3 millones de personas, de los 3.2 millones de habitantes de
Puerto Rico, viven actualmente en una región afectada por la sequía.
Sequías anteriores han obligado a Puerto Rico a implementar
estrictas medidas de racionamiento. En 2016, unos 400 mil clientes del servicio
público recibían agua sólo cada tercer día.
AP - Tomado de La Jornada / México. Foto: AP
(archivo).