Entre Todos D.
El Departamento de Guerra de EE.UU. anunció el miércoles que
había desplazado un portaviones de la clase Nimitz que incluye su ala aérea
compuesta por aviones F/A-18E Super Hornets, EA-18G Growlers y C-2A Greyhounds;
los destructores USS Gridley y el USNS Patuxent, y un buque cisterna de reabastecimiento
en alta mar de la clase Henry J. Kaiser.
El Comando Sur de Estados Unidos, que supervisa las acciones
militares estadounidenses en el Caribe y América Latina, afirmó en un
comunicado en X que “el USS Nimitz ha demostrado su destreza en combate en todo
el mundo, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el
estrecho de Taiwán hasta el Golfo Pérsico”.
La cadena de noticias estadounidense CNN, ha considerado el
despliegue militar de EE.UU. en el Caribe, como un intento de Trump
de lograr en Cuba un cambio del régimen.
El despliegue militar estadounidense en el Caribe que, parece constituir un aviso a La Habana, se realiza justo el mismo día en que Washington inculpara al exmandatario cubano Raúl Castro, de 94 años, de presuntamente haber causado la muerte de cuatro estadounidenses en 1996 durante el derribo de dos aeronaves.
El 24 de febrero de 1996, Cuba, dentro de sus aguas
jurisdiccionales, tras sucesivas violaciones de su espacio aéreo, de lo cual la
administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de
ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones.
La isla ha rechazado enérgicamente la acusación de EE.UU.,
calificándola de un intento de justificar una intervención militar
estadounidense en el país. “Se trata de una acción política, sin ningún
basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para
justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”, dijo el presidente
cubano, Miguel Díaz-Canel.
La Casa Blanca parece estar siguiendo el mismo patrón
que adoptó en el caso venezolano, cuando desplazó un portaviones e
incriminó a su entonces presidente Nicolás Maduro por delitos relacionados con narcotráfico.
Trump lleva semanas amenazando con “apoderarse de Cuba”. El
miércoles, afirmó que estaba “liberando” al país, culpando al Gobierno de la
isla por la crisis energética que atraviesa sin mencionar el papel del bloqueo
inhumano impuesto por su propia Administración.
La Habana, por su parte, ha dicho estar totalmente preparada para defenderse ante cualquier aventurismo.