Vistas de página en total

15 mayo, 2026

EEUU anuncia que completó la extracción de uranio enriquecido de un reactor nuclear venezolano

 ETD

Científicos venezolanos califican como un retroceso histórico la entrega de los 13,5 kilos de uranio que estaban en las instalaciones del IVIC

Entre Todos D.

Estados Unidos anunció este jueves – 14/5/26 - que completó una operación de extracción de uranio altamente enriquecido del único reactor nuclear en Venezuela, actualmente en paro.

La operación fue completada "en cuestión de meses, más de dos años más rápido de lo planeado originalmente", indicó el texto del Departamento de Estado.

El reactor RV-1, situado en el Alto de Pipe, en las afueras de Caracas, "fue el primer y único reactor nuclear del país, construido originalmente para la investigación científica con fines pacíficos", explicó el comunicado.

"A finales de abril, Venezuela acondicionó y preparó para su transporte el HEU (uranio altamente enriquecido) de su reactor de investigación RV-1, que había sido suministrado al país como parte del histórico programa Átomos para la Paz de Estados Unidos", indicó el texto.

"El material fue transportado por el Reino Unido y llegó sin contratiempos al emplazamiento de Savannah River, en Aiken, Carolina del Sur, a principios de mayo para su disposición final", añadió.

Estados Unidos ha retirado o eliminado hasta la fecha más de 7,3 toneladas de material nuclear susceptible de ser usado para fines militares en todo el mundo, aseguró el texto.

El reactor experimental RV-1, construido por General Electric, fue inaugurado por el entonces presidente Rómulo Betancourt en diciembre de 1960.

Golpe a la ciencia. Científicos venezolanos califican como “un retroceso histórico” la entrega de los 13,5 kilos de uranio que estaban en las instalaciones del IVIC

Investigadores venezolanos califican de golpe a la ciencia la extracción de 13,5 kilos de uranio enriquecido del IVIC, una operación de seguridad internacional ejecutada junto a EEUU.

La comunidad científica venezolana calificó como “un retroceso histórico” la reciente extracción de 13,5 kilos de uranio enriquecido de las instalaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.

El investigador Eduardo Greaves lidera un grupo de académicos que tildan la medida de inconveniente, pues atenta directamente contra la soberanía tecnológica nacional.

Según los expertos, este combustible nuclear posee características geométricas y físicas únicas que lo hacían invaluable para la formación de personal idóneo en ingeniería nuclear avanzada.

La decisión gubernamental de entregar este recurso estratégico ignora las necesidades docentes de las universidades que planeaban utilizar el reactor con fines experimentales y pacíficos. El gremio científico sostiene que la pérdida de este material de alta pureza representa un daño irreparable para el patrimonio intelectual del país.

La administración de Delcy Rodríguez justificó la celeridad de la maniobra tras los incidentes militares ocurridos a principios de año, los cuales pusieron en riesgo la integridad del reactor.

El gobierno argumenta que el resguardo del material era insostenible debido a la proximidad de ataques que comprometieron la infraestructura de seguridad del IVIC.

El fin de la investigación con uranio enriquecido en Venezuela

El retiro del núcleo del reactor experimental RV-1 imposibilita cualquier intento de reactivar la ciencia nuclear con fines educativos en el territorio venezolano.

Esta acción despoja a la Universidad Nacional de las Ciencias de su principal herramienta de práctica para las carreras de pregrado y posgrado recientemente creadas.

Los investigadores denuncian que, además de llevarse el combustible, las autoridades desmantelaron componentes estructurales que impedirá el uso del reactor como una unidad subcrítica docente.

El profesor Greaves enfatiza que esta medida cercena el desarrollo de la física aplicada y deja al país sin capacidad de respuesta ante futuros retos energéticos regionales.

Sin el uranio enriquecido, los proyectos de investigación previstos para el bienio 2028-2029 pierden su sustento técnico fundamental ante los organismos internacionales de energía atómica.

Venezuela renuncia así a décadas de conocimiento acumulado, quedando relegada en la carrera tecnológica por una decisión que los expertos consideran  política y no científica. 

La comunidad académica nacional ahora observa con incertidumbre el destino de los programas de maestría que buscaban posicionar al país en la vanguardia nuclear.

Con información de AFP e  Infobae. Imagen referencial.