Entre Todos D.
Acarigua. (Especial).
- “Como ciudadana, abogada y gremialista y como dirigente política comprometida
con el bienestar de Portuguesa, afirmo que este 1 de Mayo no puede ser una
fecha para simples felicitaciones, tiene que ser de lucha”, así lo indicó
Imara García, excandidata a la gobernación del estado.
Según García, nos enfrentamos
a una realidad asfixiante: El salario mínimo en Venezuela cumple cuatro años
congelado en 130 bolívares una cifra que no cubre ni el 0.1% de la canasta alimentaria
que ya supera los $520 mensuales.
“Desde mi posición de luchadora
social, observo con preocupación como la política de bonificación del ingreso
despoja al trabajador de sus derechos adquiridos, como lo son las prestaciones
sociales y vacaciones”, dice.
En Portuguesa, el motor agrícola de Venezuela, nuestros trabajadores del campo y la ciudad merecen mucho más que promesas que no se concretan, apunta.
Para la líder portugueseña,
ahora se trata de exigir una verdadera recuperación del poder adquisitivo de
nuestra gente, que dignifique el esfuerzo de cada familia. “Sin seguridad
jurídica y sin salarios y jubilaciones que permitan vivir decentemente no habrá
reactivación económica real", agrega.
