Jueces federales leyeron amenazas de muerte con
lenguaje soez y elogiaron los recientes comentarios del presidente de la Corte
Suprema, John Roberts, en los que condenó las críticas personales a los
magistrados, durante un foro inusual este jueves para destacar el aumento de
los ataques contra el poder judicial.
Ninguno de los cuatro jueces mencionó el nombre del
presidente Donald Trump ni a miembros de su administración, pese a que han
arremetido contra los jueces que han fallado en su contra.
Recordó que una noche recibió entregas de pizza en su casa rural a nombre de Daniel Anderl, el hijo asesinado de una jueza federal en Nueva Jersey. Decenas de jueces han recibido pizzas no solicitadas en sus hogares, a menudo a nombre de Anderl. Norris manifestó que esas amenazas se han vuelto rutinarias contra los jueces.
El evento del jueves fue patrocinado por Speak up for
Justice, un grupo no partidista que apoya un poder judicial independiente. El
grupo realizó un evento similar el año pasado (ambos inusuales porque los
jueces, por lo general, limitan sus comentarios a la sala del tribunal y a las
decisiones por escrito). Pero recientemente más jueces han comenzado a hablar
sobre amenazas y ataques personales.
El Servicio de Alguaciles, responsable de proteger a los
jueces, reportó 564 amenazas en el año fiscal del gobierno que terminó en
septiembre, un aumento respecto al año anterior. Roberts advirtió el martes que
la crítica personal a los jueces federales es peligrosa y que “tiene que
parar”.
Norris y los otros panelistas rechazaron las críticas de que
sus fallos reflejan las afiliaciones políticas de los presidentes que los
nombraron.
“Trabajo con otros cuatro jueces que fueron nombrados por el
presidente Trump, y son jueces fenomenales”, afirmó la jueza federal de
distrito Ana Reyes, quien ejerce en Washington.
Agregó que confiaría en ellos para llevar cualquier caso,
aunque no siempre llegarían a la misma decisión.
El mes pasado, Reyes usó parte de una audiencia judicial para
leer amenazas de muerte por correo electrónico y en redes sociales que recibió
tras su fallo que bloqueó a la administración Trump de poner fin a las
protecciones migratorias temporales para haitianos. Volvió a leer las amenazas
durante el foro.
La jueza federal de distrito Dolly Gee leyó mensajes que
amenazaban con matarla en su casa. Uno de los mensajes derivó en una acusación
formal, indicó.
“Creo que todo el mundo necesita alzar la voz”, expresó. “No
son solo los jueces quienes deben alzar la voz”.
Los comentarios de Roberts se produjeron dos días después de
que Trump calificó de “chiflado, desagradable, corrupto y totalmente fuera de
control” a un juez federal que falló contra la administración. Roberts tampoco
mencionó por nombre a Trump.
La jueza federal Michelle Williams Court declaró que Roberts
había ayudado a abrir una discusión sobre las amenazas. Court recordó una
amenaza contra sus hijos, años atrás, que la llevó a ella y a su esposo a
informar a la escuela.
También señaló que ha visto un aumento de “amenazas veladas”
en escritos judiciales presentados por abogados.
AP – Tomado de La Jornada / México. Imagen: AP.