Canguro arborícola de Wondiwoi, una especie
extremadamente rara, en la selva de Papúa Nueva Guinea. Marsupial en peligro
crítico de extinción, de pelaje marrón dorado, redescubierto tras décadas en un
remoto hábitat montañoso.
- El
wondiwoi logró sobrevivir 90 años sin contacto científico documentado.
- Habitar
a unos 6.000 pies de altitud, aproximadamente 1.830 metros, contribuyó a
que pasara casi un siglo sin ser verificado científicamente.
- Su
redescubrimiento revirtió 90 años de datos que lo consideraban
potencialmente extinto.
- La
expedición de 2018 liderada por Michael Smith fue clave para cerrar esa
brecha de observación de nueve décadas.
Cada año, las especies se extinguen a un ritmo acelerado que preocupa a los conservacionistas. Este panorama ha intensificado los esfuerzos de conservación y la investigación, incluso en el caso de animales que rara vez se observan.
Un ejemplo es el wondiwoi, una especie de canguro arborícola
tan poco común que no fue vista durante 90 años. Una publicación de Instagram
de @theinformly analiza el caso y explica cómo nueve décadas sin fotografías ni
descripciones llevaron a muchos científicos a pensar que se había extinguido.
Aquí te contamos más sobre el wondiwoi.
De vuelta desde la extinción
“Wondiwoi” es el nombre con el que se conoce al canguro
arborícola de Wondiwoi, o Dendrolagus mayri. Recibe su denominación
por las montañas Wondiwoi, donde habita. Estas montañas remotas se encuentran
en Papúa Occidental, Indonesia, y son el hogar de estos extremadamente raros
habitantes de los árboles.
Estos canguros arborícolas son endémicos de los bosques
tropicales montanos, a altitudes de entre 5.000 y 6.000 pies sobre el nivel del
mar, aproximadamente entre 1.520 y 1.830 metros. Este rango geográfico limitado
y su hábitat de difícil acceso explican por qué pasaron 90 años sin ser
observados, lo que llevó a muchos a creer que se habían extinguido.
A partir de las escasas observaciones disponibles, se sabe
que estos canguros tienen una constitución robusta y un aspecto similar al de
un oso. Poseen fuertes extremidades delanteras, garras curvadas y una larga
cola, características que les permiten desplazarse y sobrevivir en los árboles.
Como animales arborícolas, se alimentan de hojas, frutas y otra vegetación.
Debido a la falta de oportunidades de observación, se
desconoce el tamaño de su población. Actualmente están catalogados como En
Peligro Crítico en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza, lo que los convierte en una prioridad para los esfuerzos de
conservación.
¿Cómo “se extinguieron”?
Con el paso del tiempo, ahora sabemos que estos canguros
arborícolas no están extintos. Sin embargo, no siempre fue así. Debido al
terreno accidentado y al aislamiento en el que habitan, observarlos resulta
extremadamente difícil.
Fueron documentados por primera vez en 1928 por el biólogo
Ernst Mayr, quien recolectó el único espécimen físico conocido. Posteriormente,
este fue enviado al Museo de Historia Natural de Londres. Para 1933, los
científicos describieron formalmente la especie.
Después de ese momento, no hubo avistamientos confirmados por
biólogos durante 90 años. Ese vacío incluyó la ausencia total de videos,
fotografías o descripciones adicionales. La falta de investigación llevó a
pensar que eran extremadamente raros o, en el peor de los casos, que se habían
extinguido.
Sin embargo, en 2018, el naturalista británico Michael Smith
obtuvo la primera fotografía de un canguro arborícola de Wondiwoi vivo. Este
hallazgo abrió nuevas oportunidades para estudiar la especie y confirmó que no
estaba extinta.
"Esta historia fue traducida del inglés con la
ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa y editada y
revisada por un editor de la redacción de Yahoo en Español".
Artículo escrito
en inglés originalmente por Sonny Haugen.
AZ Animals – Tomado de yahoo noticias en español. Imagen: Harsha_Madusanka/Shutterstock.com