Por Rubén Blades / Opinión*
Una de las cosas más difíciles que
encuentra la razón hoy es el de ser atendida. La narrativa está dominada por
los extremos y a estos no les interesa más que ganar a como dé lugar. Toda
persona que trata de opinar racional y objetivamente y basa su argumento en
hechos y realidades se verá acusada, descalificada y calumniada por mentes
controladas por ideologías, prejuicios y odios: esta es una "época
dorada" para la estupidez y la mala fe.
La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de enviar buques de guerra al área del Caribe ha creado todo tipo de especulaciones y comentarios. Por un lado, se explica la presencia militar estadounidense como dirigida a impedir el transporte ilícito de drogas. En el pasado, esas acciones de interdicción de estupefacientes han sido ejecutadas por la Marina de Estados Unidos, deteniendo y registrando embarcaciones sospechosas en alta mar, con un representante del Servicio de Guardacostas norteamericano actuando en representación del gobierno y la ley nacional. En el reciente y publicitado caso que nos ocupa, no ocurrió así. Se produjo un ataque armado contra una nave y once personas han sido reportadas como muertas, sin que se tengan detalles concretos al momento.
Por haber estudiado leyes y haber
sido formado y recibido como abogado, pienso como tal, aunque no haya ejercido
esa carrera. Esa formación me impide apoyar acciones que van en contra de la
ley, o que se producen invocando razones de oscura justificación, o que
resultan simplemente el producto de una voluntad que considera que su poder
está por encima de la norma legal.
No sé exactamente que pasó y esperaré
a informarme antes de opinar. Sí les puedo adelantar varias cosas, entre ellas
que se necesita un fundamento legal sólido para justificar acciones semejantes
a la ocurrida, y eso no lo digo yo, lo exige la ley. Debe definirse, de manera
clara y definitiva, quienes iban a bordo del barco atacado, su propósito y
destino, y si efectivamente pertenecían a carteles de droga, o a grupos
terroristas, como asevera el Secretario de Estado, Marco Rubio.
No siento afecto alguno por el
terrorismo, ni por las acciones de los terroristas. Tampoco apoyo los actos y
actividades del narcotráfico. Pero hasta un criminal tiene que ser juzgado de
acuerdo a la norma vigente. No debemos establecer oficialmente el precedente de
ejecuciones sin juicio y actuar sin respeto al derecho ajeno, como lo practican
los antisociales.
Por otro lado, la dictadura de
Nicolás Maduro en Venezuela ha manifestado su repudio a la presencia de naves
de guerra de Estados Unidos, prometiendo responder cualquier ataque a su país
de forma enérgica. Pero si "Trompo Loco" de verdad quiere acabar con
el régimen de Maduro, ¿por qué le sigue comprando el petróleo que lo mantiene
en el poder con sus divisas? ¿Qué hace la Chevron operando en Venezuela? Todo
lo que está ocurriendo me parece un "show", dirigido a distraer a la
gente, darle a los medios de información el escándalo que necesitan para subir
"ratings" y taquillar y brindar, tanto al irresponsable de Trump como
al dictador Maduro, oportunidades para hablar "paja" y presentarse
como patriotas, cosa que no son. Uno actúa como un dictador y el otro lo es, un
sinvergüenza y tirano que se presenta como "socialista" y un adalid
popular sin serlo, hoy en el poder por las bayonetas que compró y no por el
voto popular.
Desde la lucha por Vieques, Puerto
Rico, lugar donde nació la canción “Tiburón”, sé que existen todo tipo de
"tiburones", en todas las geografías y que el acto imperialista se
define a sí mismo. El más reciente acto "tiburonesco" e imperial es
la reciente invasión del ex KGB, Vladimir Putin, en contra de la Ucrania de
Zelenski, un patriota real. El dictador Maduro aplaude y apoya a ese
"tiburón" ruso por ser dizque comunista como él, lo que demuestra que
nunca entendió el propósito, ni la intención de mi tema. Estos son solo algunos
ejemplos históricos de actos imperialistas y "tiburonescos": las
invasiones de Rusia contra Hungría en 1956, China contra el Tíbet en 1959,
Estados Unidos contra República Dominicana en 1965 y contra Panamá en 1989, Inglaterra
contra Argentina en 1982 y de Rusia contra Ucrania en 2014 y en 2022. La
realidad nos demuestra que los "tiburones" existen en todos los
idiomas y geografías y que no son todos exclusivamente yankis. Incluso existe
uno que hasta dice que habla con pajaritos, mientras él, su familia y cómplices
disfrutan del botín que su malsana dictadura les provee a expensas de la
destrucción del futuro de su abusada Venezuela.
5 de septiembre, 2025.
Tomado de rubenblades.com / *Los conceptos emitidos en esta nota son de la responsabilidad exclusiva del autor.