Tras meses de destrucción masiva en la franja de Gaza por
parte del ejército de Tel Aviv, Grossman, quien ha sido durante décadas una voz
crítica dentro de Israel, acusó directamente al gobierno de su país de
perpetrar crímenes contra la humanidad.
"Durante mucho tiempo me negué a usar esa palabra, pero
después de lo que he leído en los periódicos, de las imágenes que he visto, de
hablar con personas que han estado allí, ya no puedo evitarlo", declaró el
autor, cuya familia ha sufrido personalmente los efectos del conflicto.
Grossman afirmó que nunca imaginó tener que vincular el término "genocidio" con su país, pero aseguró que el horror de lo que ocurre en Gaza lo obliga a hacerlo: “Me pregunto: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? El solo hecho de pronunciar la palabra ‘genocidio’ en referencia a Israel, al pueblo judío, de que se pueda hacer esta asociación debería bastar para darnos cuenta de que algo muy malo nos sucede”.
Ganador del premio Israel –la más alta distinción cultural
del país– y reconocido activista por la paz, Grossman agregó que el uso de esa
palabra no es simbólico ni exagerado. "Ese concepto es una avalancha. Una
vez que la pronuncias, se hace más grande y añade aún más destrucción y
sufrimiento".
“Leer en un periódico o escuchar en conversaciones con amigos
en Europa la asociación de las palabras ‘Israel’ y ‘hambre’, especialmente
viniendo de nuestra historia, de nuestra supuesta sensibilidad hacia el
sufrimiento humano, es devastador”, lamentó el autor.
Grossman responsabilizó a la ocupación israelí de los
territorios palestinos como el punto de quiebre moral del país. "La
ocupación nos ha corrompido. La maldición de Israel comenzó en 1967. Hemos
sucumbido a la tentación de nuestro poder absoluto", afirmó.
Texto tomado de La Jornada / México.