Entre Todos D.
La
integrante del Comité por la Libertad de los Presos Políticos, Sairam Rivas,
denunció que una de las prácticas del gobierno venezolano es encapuchar a los
familiares para que puedan ir hasta donde están los privados de libertad.
Además de que solo permiten llevarles cinco litros de agua para 15 días, un
kilo de chucherías y panes, así como algunas medicinas.
La denuncia
la hizo en el programa Vladimir a la Carta, conducido por el periodista
Vladimir Villegas.
Rivas señaló que los detenidos son llevados a
casas clandestinas del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y
de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Lo cual está
ampliamente documentado por organizaciones de derechos humanos del país.
Comentó que una de las personas que ha sido torturada y trasladada a una de estas casas clandestinas es su esposo Jesús Armas, quien fue detenido el pasado 10 de diciembre, justamente cuando en Venezuela se celebraba el Día de los Derechos Humanos.
Añadió
que la detención de Jesús Armas, miembro del Comando con Venezuela, marca
el inicio de la práctica de la puerta giratoria después de las elecciones del
28 de julio, ya que el gobierno excarcela a algunos presos y al mismo tiempo
detiene a otros.
“Jesús estuvo seis días desaparecido y, después
de que supimos dónde estaba, nos dijeron que no tenía visitas, mientras presos
políticos como Américo de Gracia y Perkins Rocha aún no han recibido visitas”,
apuntó.
Con información publicada por Punto
de Corte / Caracas.
