El líder opositor venezolano Edmundo
González Urrutia inicia en Argentina su gira contra la posesión de Nicolás
Maduro. Llegó este sábado a Argentina, marcando el inicio de un periplo
internacional que incluye visitas a Uruguay, Panamá y República Dominicana. Su
objetivo es reunir apoyos para su aspiración de asumir la presidencia de
Venezuela el próximo 10 de enero. El viaje se produce en medio del anuncio del
gobierno de Nicolás Maduro de una recompensa de 100.000 dólares por su captura.
Por Jorge Hurtado
El candidato
presidencial de la oposición venezolana, Edmundo
González Urrutia, asilado en España, viajó
a Buenos Aires, Argentina, donde se
reúne este sábado con el presidente argentino, Javier Milei.
La visita,
confirmada de manera extraoficial por fuentes de la Casa Rosada, ocurre a tan
solo seis días de la toma de posesión de Nicolás Maduro en Venezuela. El
encuentro se enmarca en un contexto de tensiones crecientes entre las
administraciones de Milei y Maduro, agravadas por la detención de un suboficial
argentino en territorio venezolano.
González
Urrutia fue el candidato de la oposición venezolana en las pasadas elecciones y
reconocido por varios países como el presidente electo, basándose en actas de
votación que indicaban su victoria, aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE)
proclamó a Nicolás Maduro como ganador.
Desde hace aproximadamente un mes, prometió estar en Caracas para asumir la Presidencia, afirmando que será él quien ostentará la banda presidencial el 10 de enero, aunque todavía no revela cómo planea alcanzar dicho objetivo.
Mientras
tanto, lleva a cabo una gira internacional que incluye paradas en Argentina,
Uruguay, República
Dominicana, Panamá y, posiblemente, Estados
Unidos.
En el
contexto de su intención de realizar visitas a varias naciones de la región, la
policía venezolana respondió ofreciendo una recompensa de 100.000 dólares por
su captura.
Esto luego
que el fiscal general de Venezuela,
Tarek William Saab, decidiera reactivar una orden de detención en su
contra, relacionada con ocho supuestos delitos, caldeando aún más la toma
de poder de Maduro.
“Se ofrece
una recompensa de 100 mil dólares a quien proporcione información sobre su
ubicación”, indicó la oficina de prensa de la Agencia de Investigaciones
Científicas, Penales y Criminalísticas del país, con la foto de González e
instrucciones para entregarlo a las autoridades.
“La orden
de captura lo que demuestra es temor de parte del gobierno. Lo que demuestra es
que a pesar de tener controlada la situación y a pesar de ser ellos quienes
tienen el monopolio de la fuerza en Venezuela, es evidente que no confían del
todo en las instituciones venezolanas de cara a resguardar la revolución
bolivariana y por eso están buscando meter miedo”, afirmó a France 24, David
Rico, experto en comunicación política y campañas electorales.
La gira comienza en Argentina
Pese a las
amenazas, el exdiplomático insiste en continuar su peregrinaje que promete
concluir en su país natal, de donde tuvo que salir rumbo a España a inicios de
septiembre en busca de asilo, el cual ya le fue otorgado.
En ese
momento, la líder opositora María
Corina Machado se pronunció sobre su exilio,
recordando que desde el 28 de julio, cuando el chavismo perpetró "un nuevo
fraude electoral", Maduro desató "una brutal ola de represión".
Según Machado, esa represión incluyó ataques de diversa índole contra González
Urrutia “y su entorno”.
“Su vida
corría peligro, y las crecientes amenazas, citaciones, orden de aprehensión e
incluso los intentos de chantaje y de coacción de los que ha sido objeto,
demuestran que el régimen no tiene escrúpulos ni límites en su obsesión de
silenciarlo e intentar doblegarlo”, afirmó entonces la líder opositora.
González
Urrutia llegó anoche a Buenos
Aires como parte de su gira internacional. Este sábado mantiene un
encuentro con el presidente argentino Javier
Milei en la Casa Rosada, un evento que podría incluir un almuerzo
entre ambos. Después de esta reunión, el líder opositor venezolano asistirá al
Círculo Italiano en la capital argentina, donde será honrado por la Fundación
Libertad.
"Argentina es
el primer país que González Urrutia visita en Latinoamérica de cara a su gira
internacional previa al 10 de enero. No es casual: Argentina ha demostrado su
compromiso con la libertad, la democracia y los derechos humanos. Se trata de
consolidar el apoyo internacional para lograr la transición", comentó
Elisa Trotta, secretaria general del Foro Argentino para la Defensa de la Democracia.
La visita
ocurre con el telón de fondo de la detención del gendarme argentino Nahuel
Gallo, que ha agravado las tensiones entre los gobiernos de Argentina y
Venezuela. El caso, denunciado por la administración de Javier
Milei ante la Corte
Penal Internacional, CPI, generó semanas de tensiones por la desaparición
del gendarme, hasta que, recientemente, el gobierno venezolano difundió
fotografías que muestran a Nahuel Gallo en lo que parece ser un espacio
carcelario.
Gallo es
acusado por Caracas de planear un complot contra el gobierno
venezolano y de ingresar al territorio bajo el argumento de una visita
familiar.
Según los
reportes de medios argentinos, estaría recluido en el penal El Rodeo, ubicado
en el estado de Miranda, a 46 kilómetros al oeste de Caracas, un destacamento
oficial de la Guardia Nacional Bolivariana.
El
presidente argentino, Javier Milei, exigió su liberación inmediata y prometió
que agotará "todas las vías diplomáticas para devolverlo sano y salvo a la
Argentina".
En Buenos
Aires, la visita de Edmundo González Urrutia reúne a la comunidad venezolana
residente en Argentina, que suma alrededor de 220.000 personas, según el ministerio de Interior de Argentina.
Luego de su
llegada a la Casa Rosada el sábado, González Urrutia continuará su gira
viajando a Uruguay, donde se reunirá con el presidente Luis Lacalle Pou y el
canciller Omar Paganini, según el diario uruguayo El País y el Comando Con
Venezuela.
República
Dominicana confirmó la llegada de González, y también se habla de posibles
visitas a Panamá, Chile e incluso Estados Unidos.
Tanto
Argentina como Uruguay, junto a Panamá, figuran entre los países que han
reconocido a González Urrutia como ganador de los comicios del 28 de julio.
"Tiene
que realizar una gira por los países aliados para poder conseguir apoyos y
afianzar las alianzas del mundo democrático en contra de una dictadura
comunista como la de Nicolás Maduro", argumentó el analista Rico.
Sobre la
promesa de que González Urrutia tomaría posesión en Venezuela, Trotta comentó:
"La transición se prevé difícil porque estamos hablando de un régimen
totalitario que pretende mantenerse en el poder con el único recurso que le
queda, que es la fuerza bruta", y aseguró que "en los últimos días
continúan los secuestros, las desapariciones, las torturas y las muertes de
presos políticos" en Venezuela.
Sobre un supuesto viaje a Estados
Unidos, aún no está claro si Edmundo González Urrutia se reuniría con Joe Biden
o con el presidente entrante Donald Trump.
A finales
de año, el secretario de Estado de EE. UU., Antony
Blinken, mantuvo una conversación telefónica con González Urrutia y
con María Corina Machado para reafirmar el “compromiso de
EE. UU. de apoyar la voluntad del pueblo venezolano, tal como fue expresada en
las urnas, y la restauración pacífica de la democracia en Venezuela”.
La
asistencia a la toma de posesión de Nicolás Maduro el
10 de enero plantea un desafío para varios gobiernos
latinoamericanos, que se encuentran divididos en torno a la
legitimidad del proceso electoral que le dio la victoria a Maduro. Con la fecha
cada vez más cerca, los líderes de la región están evaluando su postura en un
contexto político marcado por la crisis en Venezuela.
Con EFE – Tomado de France 24.
Imagen: Mariana Nedelcu / Reuters
