El abogado,
exrepresentante independentista y analista político Carlos Gallisá Bisbal murió
la noche del viernes en su residencia de San Juan por complicaciones
relacionadas al cáncer que padecía, informó a El Nuevo Día su amigo, el
licenciado Manuel De J. González.
Tenía 85
años.
"Fue una
de las figuras más importantes de este país y merece que se le despida como
es", dijo González desde el apartamento de Gallisá, donde se encontraba
esta noche junto a los familiares de su amigo.
González
agregó que Gallisá estuvo muy enfermo desde principios de 2018 a consecuencia
del cáncer que padecía. De hecho, indicó fue operado el pasado junio y su salud
mejoró.
"No fue
suficiente. Hace un mes estaba muy malo y sufriendo mucho. Hace una hora acabó
ese sufrimiento", expresó González, quien dijo que "todavía no sé
nada de los arreglos fúnebres".
Abogado de
profesión, Gallisá fue electo en los comicios de 1972 a la Cámara de
Representantes por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). No
obstante, en 1973 salió de la colectividad para unirse al Partido Socialista
Puertorriqueño (PSP).
En décadas
recientes, se destacó como analista político del programa radial Fuego Cruzado
junto a Néstor Duprey e Ignacio Rivera. Participó del espacio radial por 23
años.
Se retiró de
las ondas radiales desde la emisora Radio Paz 810 AM el pasado
septiembre.
En años
recientes, también se desempeñó como representante del interés público en la
Junta de Gobierno de la AEE.
Gallisá
declaró ante comités del Congreso sobre el status político de Puerto Rico.
Pero, siempre
se recuerda su comparecencia de junio de 1989 ante el Comité de Energía y
Recursos Naturales del Senado, entonces presidida por J. Bennett Johnston,
cuando apuntando con el dedo a los miembros de la comisión, acusó al Congreso
de tratar de iniciar un proceso en torno al futuro político de Puerto Rico que
incumplía con el derecho a la autodeterminación y se quedaba corto de ser un
proceso de descolonización.
“Ustedes
representan al poder colonial y no pueden ser juez y parte en este proceso”,
indicó.
Cuando se
discutía el proyecto 856 del republicano Don Young en la Cámara de
Representantes de EE.UU., Gallisá declaró ante el Comité de Recursos Naturales
de la Cámara baja federal el 21 de abril de 1997, en una audiencia celebrada en
Mayagüez.
Denunció la
medida – que terminó siendo aprobada el 4 de marzo de 1998 por un solo voto, y
engavetada en el Senado-, como una creación de Young y otros miembros del Congreso
para agradecer las contribuciones políticas de sectores del Partido Nuevo
Progresista (PNP).
“La
desconfianza de nosotros los puertorriqueños en ustedes como Congreso y en el
gobierno de su país está sólidamente justificada en la experiencia vivida a lo
largo de los 100 años de dominación colonial que ustedes le han impuesto al
pueblo de Puerto Rico. Han sido cien años de mentiras, de medias verdades, de
falsedades, de imposiciones, de falsificaciones y de promesas incumplidas”,
indicó en su testimonio.
Gallisá
exhortó a los congresistas a dejar de pensar en plebiscitos sin consecuencias y
a favorecer una Asamblea Constitucional que permita una negociación real con el
gobierno federal.
“Mientras no
se vote sobre lo que es posible y alcanzable, no vamos a resolver este
problema”, sentenció entonces el líder independentista.
Gallisá
siempre contó la reacción favorable que tuvo, sobre todo, su presentación de
1989 – que coincidió con una marcha independentista- en el pueblo
puertorriqueño, independiente de ideologías.
Donde quiera
que iba días después de aquel testimonio de 1989 recibía muestras de
agradecimiento de la gente, por haberse enfrentado y cuestionado a miembros del
Congreso que suelen ser tratados con gran deferencia por los políticos de la
Isla.
