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La crisis de Venezuela tensa el final de la campaña electoral en Ecuador


El candidato oficialista, Lenín Moreno. REUTERS


La oposición agita el fantasma del chavismo y el Gobierno asegura que "Ecuador no es Venezuela"



La grave crisis institucional de Venezuela y las últimas maniobras del Gobierno de Nicolás Maduro para dejar sin competencias a la Asamblea de ese país han irrumpido en el final de la campaña electoral de Ecuador, que hoy domingo elige al sucesor de Rafael Correa. La relación entre el presidente saliente y el chavismo ha alimentado los argumentos de la oposición y aumentado la tensión entre los candidatos. El conservador Guillermo Lasso afirmó: “Estamos junto al pueblo que quiere democracia y libertad, no lo que acaba de pasar en Venezuela”.



La confrontación política ante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se aunncia reñida pese a la ventaja del aspirante oficialista, Lenín Moreno, está marcada ahora por el fantasma de la quiebra del orden democrático en Venezuela. Después de más de una década de correísmo, los partidarios de un giro en la política del país afirmaron que la victoria de Alianza PAÍS condenará a los ecuatorianos a vivir en un Estado sin separación de poderes. El canciller, Guillaume Long, aseguró que la oposición trata de confundir a los votantes y atribuyó esas acusaciones a una campaña de descrédito. “Pues no, Ecuador no es Venezuela”, mantuvo.
En cualquier caso, es difícil calcular los posibles efectos en las urnas de un asunto que no afecta directamente a los electores. “Para Moreno y para Correa cae en muy mal momento la anulación de la Asamblea”, reflexiona el politólogo Franklin Ramírez, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. No obstante, recuerda que “nunca los temas de política internacional han influido en la dinámica electoral”.
Los Gobiernos de Ecuador y Venezuela trataron en su momento de emprender caminos paralelos en América Latina intentando encarnar una alternativa socialista en el mapa político de la región. Correa se sumó en 2009 a la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (Alba), una organización fundada por Hugo Chávez y Fidel Castro en 2004. Apeló al descontento de las clases populares y recurrió a una noción de soberanía muy similar a la utilizada por el entonces presidente venezolano. Ambos fueron líderes carismáticos en sus países, al menos durante una etapa, tuvieron un talante parecido en la gestión y, sin embargo, Ecuador nunca se ha aproximado a los niveles de deterioro que ha alcanzado Venezuela en los últimos años. La Constitución ecuatoriana, señaló Long, evita precisamente ese tipo de cortocircuitos entre los poderes del Estado. El canciller mostró su confianza en una "normalización institucional" de Venezuela y ofreció respaldo a ese país. "Confiamos en que los venezolanos puedan resolver sus problemas internos. Para ello cuentan con el apoyo del Ecuador", resaltó.
Su departamenteo también emitió un comunicado sobre la suspensión del Parlamento venezolano. No condenó lo que la oposición califica de golpe de Estado, pero sí admitió que la situación que atraviesa ese país es grave. “Ante los hechos suscitados en los últimos días en la República Bolivariana de Venezuela, que evidencian una profunda fractura entre el Gobierno y la oposición y un impasse entre poderes del Estado, el Gobierno del Ecuador reitera su posición a favor del diálogo”, señaló el Ministerio de Relaciones  Exteriores.
“El Gobierno del Ecuador alienta a Gobierno y oposición a encauzar la situación a través del mecanismo de diálogo auspiciado por la Unasur”, prosigue el texto. Con todo, el Ejecutivo ecuatoriano dejó claro, en aparente alusión a la Organización de los Estados Americanos (OEA), que “rechaza cualquier intento de desestabilización en Venezuela promovido desde instancias internacionales”.

“¿Ustedes quieren eso?”

El opositor Guillermo Lasso, expresidente del Banco de Guayaquil, cerró su campaña con una condena rotunda a lo sucedido en Venezuela y lanzó un último aviso a los ecuatorianos. Afirmó que el pueblo pide “democracia y libertad”. “Democracia con independencia de poderes, con justicia independiente, con una asamblea autónoma, no lo que acaba de pasar en Venezuela, un golpe de Estado anulando a la Asamblea Nacional. ¿Ustedes quieren eso?”, preguntó.
El candidato del Movimiento CREO invitó hace dos semanas a la esposa de Leopoldo López —líder opositor venezolano encarcelado desde hace tres años— a sumarse a su campaña. Pero las autoridades impidieron a Lilian Tintori la entrada en el país en el aeropuerto de Guayaquil atribuyendo esa decisión a que el visado de turista no permite realizar actividades políticas. Ese fue, según Franklin Ramírez, "el único momento en el que Lasso trató de recuperar la iniciativa" en la campaña previa a la segunda vuelta.