Javier Otazu
Rabat /. Mucho se ha
hablado del cannabis y la conveniencia de su legalización desde el punto de
vista de la seguridad o de la salud, pero pocos son los que recuerdan los
estragos ecológicos que esta planta está causando en los montes y campos del
norte de Marruecos.
En Marruecos, al cannabis se
le llama kif, se planta en primavera y suele cosecharse en las semanas que
ahora llegan, con los primeros calores del verano, constituyendo la principal
actividad de las regiones que se extienden entre Chauen y Nador, a ambos lados
de la cordillera del Rif. (...)
