Por Juan Gelman
Washington insiste en que el
presidente sirio, Bashar al Assad, dio la orden de emplearlas contra los
rebeldes. Moscú reitera que fue una provocación de los insurgentes para apurar
la intervención directa de EE.UU. en la guerra civil que devasta al país
mediterráneo. La ONU envió una misión a Siria para certificar la dimensión del
ataque que tuvo lugar en unos suburbios de Damasco el 21 de agosto pasado y
causó la muerte de centenares de civiles, muchos niños en particular. Obama
declaró inmediatamente que lo averiguado por la misión “no deja duda alguna”
acerca de la culpabilidad de Assad. Sin embargo, las 38 páginas del informe (//s3.documentcloud.org) se limitan a certificar que ataque
hubo, pero no indican quién lo desató.(...)