Quienes lo sufren tienen una actitud negativa que retroalimenta su sensación de soledad.
Todos sabemos que la adolescencia es una etapa complicada de la vida, de grandes descubrimientos, pasiones y decepciones, pero la soledad no suele ser en esa época un sentimiento habitual,
tal y como ha comprobado un grupo de investigadores de las
universidades de Gante, Lovaina (ambas de Bélgica) y Duke (Estados
Unidos). Y a quien la experimenta, normalmente le dura poco.
Pero según el seguimiento con encuestas periódicas que estos expertos han realizado entre 730 jóvenes belgas de entre 15 y 18 años, un pequeño grupo se siente siempre desconectado de la gente de su edad. Podría decirse que sufren “soledad crónica”.