El expresidente intensificará sus
apariciones con actos, avisos y recaudación de fondos para apuntalar
candidaturas clave al Senado y movilizar votantes en estados decisivos
Por Guillermo Idiart *
WASHINGTON. - Mientras Donald
Trump decidió meterse de lleno en la campaña electoral para apuntalar a los
candidatos republicanos -con un frenético tour de 32 días con 36 mítines en
17 estados-, la oposición demócrata avanza en su
estrategia para dar el zarpazo en el Capitolio en los cruciales comicios de
medio término del 3 de noviembre y apelará a una vieja carta: Barack
Obama.
El expresidente norteamericano
(2009-2017), una de las figuras que más traccionan entre los demócratas, se
sumará a la campaña con un acto en Detroit el 24 de octubre para respaldar a Abdul
el-Sayed, candidato
al Senado en la trascendental disputa en Michigan y figura en ascenso del ala
progresista del partido.
El éxito de El-Sayed, un epidemiólogo
y exfuncionario de salud pública musulmán de padres egipcios, en un estado
clave de cara a las elecciones de medio término, en su momento le había
asestado un duro revés al establishment demócrata en medio de un profundo
proceso de reconfiguración política partidaria.
“Es un honor y un privilegio anunciar que Obama se unirá a nosotros en el recorrido en Detroit el 24 de octubre. Prepárense”, posteó El-Sayed, quien en caso de derrotar al republicano Mike Rogers se convertiría en el primer senador de origen musulmán en la historia de Estados Unidos.
“Con ilusión de estar en
Detroit para hacer campaña por El-Sayed y Jocelyn Benson [candidata
a gobernadora], y los demócratas arriba y abajo en la boleta en Michigan”,
señaló el exmandatario, de 65 años.
La de Michigan es analizada como una
pulseada clave en estas elecciones que podría ser decisiva en la nueva
conformación del Senado -hoy con mayoría republicana, al igual que la Cámara de
Representantes-.
Michigan se convirtió en los últimos
años en un estado pendular (swing state) en las elecciones
presidenciales, aunque los demócratas acumulan un largo historial de victorias
en los comicios al Senado. Ningún republicano ha logrado un escaño desde 1994.
Sin embargo, hace dos años se
encendieron luces de alerta, cuando la actual senadora Elissa Slotkin le
ganó al propio Rogers por solo 0,3 puntos de diferencia, y el panorama se
avecina otra vez cerrado ahora que el otro de los dos escaños está en juego,
tras el retiro del demócrata Gary Peters. Según las encuestas, El-Sayed
tiene una leve ventaja sobre su rival republicano, aunque dentro de los
márgenes de error.
La nueva irrupción de Obama sobre el
terreno electoral -lo hizo en anteriores campañas- está apalancada en su
imagen. Una encuesta realizada por SSRS y publicada por la cadena CNN a mitad
de año reveló que el 57% de los norteamericanos tiene una opinión
positiva de Obama, una cifra que supera ampliamente los índices de
popularidad de sus dos sucesores en el Salón Oval: Trump (34%) y Joe
Biden (30%).
En tanto, la valoración de Obama
entre los votantes independientes es más del doble de la que obtienen
tanto Biden como Trump. Y a diferencia ellos, el dirigente afroamericano nacido
en Honolulu cuenta además con el respaldo prácticamente unánime de su propio
partido.
Los analistas evalúan como relevante
la presentación de Obama en Detroit, donde cerca del 75% de la población es
afroamericana (uno de los mayores índices en Estados Unidos). Allí, el
expresidente mantiene un alto nivel de popularidad.
Según revelaron funcionarios
demócratas a la agencia AP, Obama intensificará su participación en la recta
final de la campaña electoral con la participación en más actos y anuncios
publicitarios. La semana pasada, el exmandatario grabó varios spots en
respaldo a candidatos demócratas a gobernador y al Senado que se difundirán en
los próximos días.
Además, Obama encabezará este
miércoles en Great Falls, Virginia, un evento de recaudación de fondos
para el Comité de Campaña Senatorial Demócrata. Será su primer acto
con el brazo de campaña del partido para el Senado en este ciclo electoral.
El expresidente ya había hecho
algunas apariciones públicas este año en el marco de la campaña, como en
Austin, Texas, junto al candidato al Senado James Talarico, y a Gina
Hinojosa, candidata a gobernadora.
El ascenso de El-Sayed y otros
candidatos de su misma línea política profundizó la interna partidaria.
Mientras que el establishment demócrata insiste en que las propuestas
políticas moderadas son las más apropiadas para ganar en los distritos y
estados decisivos, el ala más progresista y de los demócratas socialistas
-que tienen en el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a su
figura principal- sostienen que gran parte del electorado busca un cambio
radical para enfrentar las políticas del gobierno de Trump.
El 22 del mes pasado, la
exvicepresidenta presidencial Kamala Harris también hizo campaña junto a
El-Sayed en Detroit, y lo presentó como un candidato afín a algunas de las
causas que impulsaron su propia trayectoria política.
“El Senado debería actuar como un
freno a los abusos de esta administración. Y les aseguro que la persona
sentada a mi derecha sería uno de esos frenos una vez electo”, lo elogió la
excandidata presidencial que perdió a manos de Trump en 2024.
*Corresponsal en Estados Unidos de La
Nación.
Tomado de La Nación / Argentina. Foto:
Erin Hooley – AP.