Cientos de miles de personas salieron
a las calles en toda Francia en una marcha convocada por la CGT, uniendo
reclamos de trabajadores, estudiantes y jubilados.
Por Juan Francia
El Octubre
rebelde francés tuvo su segundo acto este sábado con una manifestación
en toda Francia que alcanzó las 800 mil personas según la CGT, la misma
cifra que el sábado anterior, aunque el ministerio del Interior intentó
minimizarla al situarla en el orden de las 410 mil personas.
En todo caso en París, Marsella,
Touluse y en muchas otras ciudades, se apreciaron imágenes de multitudes
hasta donde alcanzaba la vista.
Chalecos amarillos
Este acto II, como lo llaman los chalecos
amarillos, movilizó sólo en París 250 mil personas, según
contabilizaron desde la CGT. A pesar de la lluvia, del tiempo húmedo y frío, a
pesar del miedo luego de las imágenes de represión del sábado pasado, y no
obstante las vacaciones escolares con las que el gobierno especulaba que podían
desmovilizar a los estudiantes, el mensaje que estas movilizaciones masivas
trasmiten es contundente.
Es la determinación de no retroceder
pese a la represión, los toques de queda y las decenas de manifestaciones
prohibidas. El gobierno debería tomar nota que ninguna de estas estrategias ha
funcionado para desmovilizar o desactivar el conflicto social Al contrario,
éste parece transitar por una fase de ascenso y convergencia de reclamos de los
estudiantes, los trabajadores y los jubilados. La lista de damnificados por los
diez años de políticas neoliberales del presidente Emmanuel Macron los
ha unido, y exigen respuestas a sus demandas.
Documento de la CGT
“Contra el alto costo de la vida y
condiciones dignas para estudiar”, según lo expresa el comunicado de la CGT,
dado a conocer luego de terminar las manifestaciones. En el documento se llama
también a preparar una gran jornada de movilización y huelga general el 5 de
noviembre.
Es por este potente movimiento de
masas que Jean-Luc Mélenchon, el candidato a presidente de La Francia
Insumisa, LFI, que participó de la manifestación de París, analizó las
alternativas que tiene el gobierno. “O el señor (presidente) Macron y el señor
(primer ministro Sébastien) Lecornu ceden, o no les quedará otra cosa que la
puerta de salida,” concluyó. Mélenchon calificó a la manifestación de este
sábado como “una victoria total del movimiento social”.
El sitio web que coordina acciones y
discursos de los chalecos amarillos 17octobregiletjaune.net fue claro al
explicar cómo resolver la presente confrontación con el gobierno. “El Estado
somos nosotros, los ciudadanos y ciudadanas. Es con nuestros impuestos que
llenan las cajas del Estado. Y a nosotros nos toca elegir dónde el dinero
público debe ser invertido,” señaló.
Los chalecos amarillos ya preparan un
acto III. Convocan a manifestar el próximo sábado 31 de octubre y desafían
las prohibiciones de Macron. Desde su sitio web critican al presidente.
“prohibir una protesta va contra la constitución que garantiza la libertad de
expresión y la libertad de manifestar,” advierten. Macron estableció esta
semana que sólo los sindicatos legalmente constituidos tendrían derecho a
manifestarse. Los chalecos amarillos consideran que se trata de otra de las
estrategias del ejecutivo nacional para dividir al movimiento de contestación
social.
La Unión Sindical Solidaries, que
integra la intersindical, dio a conocer un comunicado en el que llaman a
manifestar el sábado 31 de octubre, sosteniendo la pulseada con el gobierno
y sumándose también al empuje de los chalecos amarillos. Y también llaman
militar para el éxito de la huelga general del 5 de noviembre.
La secretaria general de la CGT,
Sophie Binet, una de las figuras de la organización de la jornada, ironizó
sobre los consejos del presidente. “Se recomienda no manifestar, decía Macron.
¡Éramos 800 mil para responderle! Una movilización masiva y pacífica a pesar de
las provocaciones”.
En las calles
En las calles, las fuerzas policiales
se mostraron más prudentes al posicionarse a mayor distancia de los
manifestantes. Tampoco se repitieron las escenas de saqueos y vandalismo que
acompañaron las manifestaciones el sábado 17 de octubre. Dio la impresión de
que el gobierno buscó bajarle el perfil a la intervención de las fuerzas
policiales. Al menos en París todo fue mucho más tranquilo. No obstante,
no faltaron imágenes de cargas policiales, de gases lacrimógenos o de la herida
de un joven que perdió dos dedos en Clermont-Ferrand por la explosión de una
granada que utiliza la policía para dispersar a las multitudes.
Mientras tanto otro partido se estaba
jugando en simultáneo en Orléans, donde se celebra este fin de semana el 19
congreso del partido de extrema derecha, Agrupación Nacional, RN. Jordán
Bardella, presidente de RN que termina su mandato, busca renovarlo su
mandato. Claro que no hay oposición a su candidatura, por lo cual es difícil de
imaginar una alternancia.
En paralelo al congreso del partido
de Marine Le Pen, en la misma ciudad de Orléans otro encuentro político tuvo
lugar, pero antifascista, con la presencia de algunas personalidades de la
izquierda como la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, el alcalde de La
Francia Insumisa de Saint-Denis, Bally Bagayoko, el primer secretario del
Partido Socialista Olivier Faure y la personalidad que Francia descubrió el
viernes, el alcalde Alí Rabeh de la ciudad de Trappes, municipio que ese día
había sufrido un atentado racista que el alcalde denunció, responsabilizando a
la violencia discursiva de la extrma derecha.
La secretaria general de la CGT
recordó los motivos por los que se desplazaron hasta Orléans a organizar un
encuentro antifascista. “RN no es un partido como los otros, es un partido
racista, además de cargar la filosofía antiobrera y propatronal”. Binet llamó a
evitar durante la jornada de manifestaciones en toda Francia “la violencia
urbana” ya que la secretaria general de la CGT entiende que “sirve al gobierno
y a la extrema derecha”. Y demandó al gobierno que escuche las demandas
populares. “Hay que responder a los jóvenes y a los trabajadores” exigió.
Carta del Primer Ministro
Este mes de octubre quedará en la
historia francesa como un mes rebelde, donde diferentes fuerzas sociales,
políticas y sindicales se cordinaron para alcanzar objetivos comunes. Esa
coordinación de las organizaciones sociales es la que busca cortar el gobierno
del primer ministro Sébastién Lecornu. Blast, un medio de
comunicación francés en línea reveló que accedió a una carta que Lecornú le ha
enviado antes de la manifestación del 24 de octubre a empresas que prestan
servicios de internet como Orange, SFR, Free y Bouygues Telecom para que
estuvieran listas para cortar el acceso a TikTok, Instagram, Snapchat y X. El
gobierno ya utilizó estas medidas durante la represión de 2024 en Nueva
Caledonia, un territorio francés en Oceanía.
El primer ministro, revela Blast,
les pidió a los operadores “anticipar desde hoy” las operaciones técnicas que
permitan tomar la medida. “Si doy la instrucción, procedan sin demora a la
suspensión temporaria de los servicios referidos, por una duración de algunas horas,
“instruyó. La carta deja ver las intenciones de desarticular la coordinación
de grupos de jóvenes, en particular de los estudiantes secundarios.
Desde el campo popular también han
avanzado en soluciones comunicacionales que han nacido en octubre al calor de
la lucha estudiantil, como por ejemplo “cortege”, una aplicación anónima para
mantenerse informado y protegido durante las manifestaciones en tiempo real.
Cortege es un mapa colaborativo lanzado el 15 de octubre, creado por Neru, con
base en Montpellier. La aplicación gratuita tiene funcionalidades prácticas
como advertir dónde se encuentran los diferentes cuerpos policiales, si hay
represión o gases en un radio de 300 metros, bloqueos de calles, o si la
policía realiza detenciones a menos de un kilómetro. También informa sobre los
derechos que asisten en caso de una detención, botón de SOS, que envía un
mensaje a un familiar o conocido para advertir de la situación entre otras
herramientas.
Tomado de Página 12 / Argentina.
Imagen: EFE.
