La legisladora demócrata nacida en Somalia y una de las
principales voces contra la política migratoria del presidente es objeto de una
causa de la que no se conocen detalles
WASHINGTON.– Agentes federales estadounidenses allanaron este
lunes la vivienda de la congresista demócrata Ilhan Omar, en el área de Washington,
como parte de una investigación penal en curso vinculada con su documentación
migratoria, en un nuevo episodio de la prolongada confrontación entre la
legisladora progresista y el gobierno de Donald
Trump y cuando falta menos de un mes para las elecciones de mitad de
mandato. Tras el operativo, Omar acusó al presidente de persecución política y
aseguró que no la van a silenciar.
La operación fue realizada por agentes de Investigaciones de
Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), una división del Servicio
de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en
cumplimiento de una orden de registro autorizada judicialmente y obtenida por
el Departamento de Justicia, según confirmaron fuentes en off the record a
The New York Times.
Según Fox News Digital, la investigación estaría relacionada con presuntas irregularidades en documentos migratorios presentados por el padre de Omar cuando ella era niña. Por el momento, las autoridades no difundieron detalles sobre las pruebas reunidas, el alcance de la pesquisa ni eventuales cargos contra la legisladora.
Recientemente, algunos investigadores federales intentaron
también indagar a la legisladora demócrata en otros asuntos, como las finanzas
de su representante, los fondos de su campaña y sus interacciones con un
ciudadano extranjero.
El Departamento de Justicia describió el procedimiento de
este lunes como parte de una investigación penal federal en curso, pero no
ofreció información adicional. Los representantes de Omar tampoco habían
respondido de inmediato a las solicitudes de comentarios.
En una publicación en X, Omar aseguró que se encontraba bien
y denunció que el allanamiento formaba parte de un intento de persecución
política. “Que no quede ninguna duda: este es un intento de perseguir a
enemigos políticos y utilizar a las fuerzas federales del orden como arma”,
escribió. La congresista afirmó que Trump lleva diez años atacándola con
“mentiras infundadas y campañas de desprestigio” y calificó el operativo como
una nueva escalada de su campaña de intimidación. “No me van a silenciar”,
concluyó.
En mayo de este año, el vicepresidente JD Vance indicó que la
administración Trump investigaría a Omar por acusaciones de fraude migratorio,
las cuales ella negó.
Omar, de 44 años, representa al quinto distrito electoral de
Minnesota, que incluye Minneapolis, y fue elegida por primera vez para la
Cámara de Representantes en 2018. Es una de las voces más reconocidas del ala
progresista del Partido Demócrata y forma parte del grupo informal conocido
como The Squad, integrado por legisladoras que defienden posiciones de
izquierda en cuestiones económicas y sociales y mantienen una oposición frontal
a Trump.
El registro se produce en medio de una escalada de las
tensiones entre la congresista y el gobierno republicano, particularmente por
las políticas migratorias. Omar denunció reiteradamente las operaciones del ICE
y sus efectos sobre las comunidades inmigrantes de Minnesota.
El allanamiento tiene lugar dentro del plazo de 60 días
previo a unas elecciones. La política del Departamento de Justicia ha instado
durante mucho tiempo a los fiscales a no tomar medidas de investigación
públicas e innecesarias que puedan influir en los comicios durante un periodo
de 60 días previo a las elecciones, especialmente si dichas acciones podrían
llevarse a cabo después de las elecciones sin perjudicar la investigación. El
principio rector de la norma de los 60 días es que los fiscales deben actuar
con cautela en casos políticamente delicados, señaló The New York Times.
En las últimas elecciones presidenciales, Trump invocó la
norma de los 60 días en relación con sus propios procesos penales para acusar
al departamento de actuar de manera indebida en 2024, mientras él hacía campaña
electoral.
Justamente la redada se llevó a cabo poco más de tres semanas
antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en las que el
partido de Trump intentará defender sus ajustadas mayorías en el Congreso de
Estados Unidos. Omar busca la reelección en un distrito históricamente
demócrata. En 2024, fue reelecta con un margen de 50 puntos porcentuales.
Blanco de ataques
La trayectoria de Omar está atravesada por su historia
personal, sus posiciones sobre política exterior y su enfrentamiento con los
sectores conservadores. Nacida en Somalia en 1982, huyó junto con su familia de
la guerra civil y pasó varios años en un campo de refugiados en Kenia antes de
emigrar a Estados Unidos en 1995. Obtuvo la ciudadanía estadounidense en el año
2000.
Su llegada al Congreso tuvo un significado histórico: junto
con la demócrata Rashida Tlaib, se convirtió en una de las primeras mujeres
musulmanas en ocupar una banca en la Cámara de Representantes. Omar también fue
la primera estadounidense de origen somalí elegida para el Congreso y se
convirtió en una referente de las corrientes progresistas que ganaron
visibilidad dentro del Partido Demócrata.
Su agenda incluye la defensa de una mayor cobertura
sanitaria, los derechos de las minorías, las políticas de inclusión y una
reforma profunda del sistema migratorio.
La legisladora ha sido blanco habitual de los ataques de
Trump, quien cuestionó su pertenencia a Estados Unidos pese a que es ciudadana
estadounidense. El presidente utilizó expresiones despectivas contra ella y
contra la comunidad somalí del país, a la que vinculó con amenazas para
Minnesota.
En 2019, el entonces presidente instó a Omar y a otras
congresistas demócratas pertenecientes a minorías a regresar a los países de
los que, según él, provenían, pese a que las cuatro eran ciudadanas
estadounidenses. Los comentarios fueron condenados por numerosos demócratas y
provocaron acusaciones de racismo.
El año pasado, en una conferencia de prensa en la Casa
Blanca, el mandatario dijo a los migrantes somalíes que “su país apesta” y que
“solo andan por ahí matándose unos a otros”. “No los queremos en nuestro país”,
agregó.
En un acto en Texas el miércoles pasado, Trump volvió a
atacar a Omar y a la comunidad somalí en Estados Unidos. “¿Qué me dicen de
Ilhan Omar? Viene de Somalia. No tienen gobierno, no tienen policía. Lo único
que tienen es delincuencia y miseria”, afirmó el presidente, quien también
cuestionó que la congresista invoque la Constitución estadounidense para
defender sus derechos. “Esta gente de Somalia, lo que le ha hecho a Minnesota
nunca debería permitirse”, agregó, en una nueva escalada de su retórica contra
la legisladora y los inmigrantes somalíes.
En los últimos meses, Omar intensificó sus críticas a la
política migratoria de la administración republicana. La legisladora impulsa
una iniciativa para retirar fondos destinados a las agencias federales de
inmigración y redirigirlos a comunidades, empresas y organizaciones afectadas
por sus operativos.
Sin embargo, sus críticas a Israel y al papel de los grupos
de presión favorables al Estado israelí en Washington la situaron en el centro
de varias controversias.
También en 2019, Omar recibió fuertes cuestionamientos de
legisladores republicanos y demócratas por una serie de mensajes en redes
sociales en los que sugirió que el respaldo político a Israel estaba motivado
por las contribuciones económicas de los grupos de presión. Sus críticos
consideraron que esos comentarios reproducían estereotipos antisemitas sobre la
influencia financiera de los judíos en la política.
La congresista también respalda el movimiento de boicot,
desinversión y sanciones contra Israel y acusó al gobierno israelí de cometer
un genocidio en Gaza. Omar y sus defensores sostienen que sus cuestionamientos
se dirigen contra las políticas del gobierno israelí y no contra los judíos
como grupo.
El mes pasado, un hombre de Minnesota que roció con vinagre a Omar fue condenado a un año y dos meses de prisión tras declararse culpable de agredir
a una funcionaria federal. Anthony James Kazmierczak admitió haber atacado a Omar porque no
estaba de acuerdo con sus opiniones políticas progresistas.
Agencias AP y Reuters y diario The New York Times.
Tomado de LA NACIÓN / Argentina. Foto: AP.
