El mandatario norteamericano había afirmado que bajo
el acuerdo Washington asume el "control permanente sobre la seguridad y
todas las demás necesidades" de la isla ártica. No obstante, los expertos
señalan que, en realidad, el documento no aporta nada sustancialmente nuevo a
EE.UU. ¿Quién dice la verdad?
Entre Todos D.
Donald Trump anunció este viernes – 18/9/26
- un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia por el que Washington
asumirá el "control permanente sobre la seguridad y todas las demás
necesidades" de la isla ártica, presentándolo como una victoria más para
sí mismo y un paso adicional hacia el fortalecimiento de EE.UU. Pero ¿es
realmente un triunfo para Washington? ¿O fueron Dinamarca y su territorio
insular quienes se beneficiaron del pacto?
No se cruzaron las "líneas rojas"
En una entrevista, el ministro de Asuntos Exteriores de
Groenlandia, Mute Egede, afirmó que el pacto refleja los intereses
groenlandeses al consagrar el derecho de la isla a la
autodeterminación e incorporar todas las disposiciones que había exigido
durante la disputa con Trump.
No se cruzaron las "líneas rojas" de Groenlandia,
declaró. "Nuestra postura desde el principio fue que operamos dentro de un
marco específico y que nuestra posición es ampliamente reconocida. Sin embargo,
también manifestamos desde el inicio que estábamos abiertos a ampliar la
cooperación en materia de defensa y seguridad, incluso con Estados
Unidos y otros socios de la alianza occidental", explicó.
Asimismo, consideró que el acuerdo resolvería la cuestión de las
persistentes amenazas de anexión por parte del mandatario estadounidense.
"Gran derrota para Trump"
Numerosos medios de comunicación y expertos daneses y
estadounidenses han calificado el acuerdo como una victoria para Dinamarca. Por
ejemplo, Torsten Jansen, comentarista del canal danés TV2 radicado en Estados
Unidos, lo describió como una "gran derrota para Donald
Trump". Por su parte, Jacob Heinel Jensen, corresponsal en EE.UU. del
diario Berlingske, escribió: "No le digan a Trump que el Reino de
Dinamarca ganó".
Jansen argumentó que el mandatario no obtuvo nada más allá de
lo que podría haber logrado simplemente fomentando unas buenas relaciones con
Dinamarca y Groenlandia. También recordó que las tres partes ya cuentan con
un acuerdo de defensa que data de la década de 1950 y garantiza a
EE.UU. una presencia militar en Groenlandia, por lo que Trump no consiguió
nada nuevo con este último pacto.
Según Jens Ringberg, experto del medio danés DR, el aspecto
más crucial para Dinamarca y Groenlandia era preservar la soberanía danesa
y el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés, principios que
defendieron durante toda la disputa y que lograron asegurar en el convenio.
"Es vital para Copenhague y Nuuk que Trump haya firmado ahora un
acuerdo reconociendo que no se hará con Groenlandia. En su lugar, las tres
partes deben colaborar para garantizar la seguridad en el Ártico; ese es un
objetivo compartido", afirmó, destacando que la cooperación en la
seguridad de la isla no entra en conflicto con los intereses de Dinamarca ni de
Groenlandia.
Incluso medios estadounidenses, como The New York Times, señalaron que el
acuerdo dista mucho del objetivo declarado por Trump de obtener el control
total de Groenlandia. Fuentes informaron al diario que las afirmaciones del
presidente sobre un control permanente de la seguridad de la isla exageraban el
alcance de las nuevas facultades implicadas.
Mientras, Imran Bayoumi, subdirector de Iniciativa de
geoestrategia del Atlantic Council, considera que el acuerdo anunciado el
viernes no contiene "prácticamente ningún contenido nuevo".
También compartió la valoración de Jansen de que Washington podría haber
logrado muchos de estos resultados mediante negociaciones directas con
Dinamarca y Groenlandia, sin necesidad de perjudicar sus relaciones con estos
ni con la UE.
Por su parte, Marc Jacobsen, investigador del Colegio Real de
Defensa de Dinamarca, expresó la opinión de que el acuerdo parece
beneficiar a las tres partes. Trump puede presentarse como un ganador
—especialmente en el contexto del conflicto fallido con Irán y la guerra
comercial con Canadá—, mientras Dinamarca demuestra su valor como socio tanto
de EE.UU. como de Groenlandia sin alterar el 'statu quo' y la
propia isla podría beneficiarse económicamente de una mayor presencia
militar estadounidense.
Con información tomada de RT.