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23 septiembre, 2026

Los arquitectos de la ruina: La corresponsabilidad política en Venezuela

 Por Oscar J. Jiménez* / Opinión

El panorama político venezolano se resume en una amarga realidad: dos cúpulas que compiten por el poder, pero que se diluyeron en sus intereses particulares, olvidando por completo al pueblo que las eligió.

 Por un lado, nos encontramos con un gobierno que capitalizó legítimamente el descontento y el agotamiento social frente a los errores del pasado. Sin embargo, a lo largo de 27 años de gestión, esa esperanza se transformó en uno de los periodos más corruptos de nuestra historia. La economía nacional sufrió un colapso sin precedentes. Este desastre financiero es el resultado directo de una destructiva combinación: sanciones internacionales, bloqueos económicos, corrupción sistémica y una severa mala administración de los activos y recursos del país. Hoy, en un giro contradictorio, este mismo gobierno se muestra aliado y cercano a los mismos actores internacionales que antes lo sancionaban y bloqueaban, mientras los ciudadanos de a pie continúan atrapados en una crisis que empeora cada día.

Por el otro lado, se ubica la figura que para muchos representaba la esperanza de cambio, la llamada "mujer de hierro". Lejos de ofrecer una alternativa real de salvación, esta facción de la oposición demostró defender intereses ajenos al bienestar nacional. Al promover y solicitar de forma activa sanciones, bloqueos e intervenciones, terminaron asfixiando económicamente al mismo pueblo que en su momento les brindó su respaldo. Esta postura revela que no actúan como una verdadera oposición al gobierno de turno, sino como una fuerza que atenta contra el propio país que juraron defender, convirtiéndose en corresponsables directos del deterioro nacional.

Lo más alarmante es el escenario actual. Los mismos personajes que participaron activamente en la destrucción del tejido social y económico del país, hoy regresan al debate público presentándose ante los ciudadanos como los supuestos arquitectos de una nueva Venezuela. A pesar del daño evidente causado por ambos extremos, la polarización persiste y aún quedan sectores de la población que continúan respaldando a estos liderazgos que priorizan su agenda política sobre las necesidades humanas de los venezolanos. La

*Dirigente de Alternativa 1 en Valencia.