El consumo diario y prolongado
de bebidas energéticas podría acortar drásticamente la vida,
hasta "robar" al menos 25 años a una persona,
advirtió el médico generalista Denís Prokófiev en declaraciones
recogidas este martes por el portal ruso Abzats.
"Si imaginamos el consumo diario
de una lata de bebida energética durante 10 años, la persona se
robaría a sí misma al menos 25 años de vida", sostuvo el médico. A su
juicio, la razón principal está en la cafeína, que afecta al
sistema cardiovascular, acelera el pulso y eleva la presión
arterial.
El especialista aseguró además que beber más de cuatro latas implica "un riesgo mortal" y que el peligro se multiplica si se combinan con alcohol, ya que aumenta la hepatotoxicidad, la nefrotoxicidad y la cardiotoxicidad, o sea, los efectos tóxicos sobre el hígado, los riñones y el corazón. También destacó que el consumo habitual genera dependencia y daña especialmente al sistema nervioso y cardiovascular.
No obstante, el propio medio admite
que por ahora no existen estudios científicos que confirmen de forma específica
que la adicción a las bebidas energéticas reduzca la vida en 25 años. En
este sentido, cita una revisión científica y un metaanálisis de 2024 sobre
bebidas energéticas y mortalidad cardiovascular, cuyos autores, tras revisar 8.049
publicaciones e incluir 20 estudios, concluyeron que la evidencia
disponible todavía era insuficiente para llegar a una respuesta clara.
Daños acumulativos
Al mismo tiempo, otras
investigaciones han advertido sobre los efectos perjudiciales del
consumo habitual de energizantes a largo plazo. De acuerdo con un
estudio, publicado
en la revista Food Science & Technology, el consumo habitual conlleva riesgos acumulativos.
El análisis advierte sobre posibles alteraciones cardiovasculares, como el
aumento de la presión arterial y del ritmo cardíaco, así como sobre trastornos
del sueño, ansiedad y otros problemas relacionados con la salud mental y el
control emocional.
Asimismo, los autores señalan
que el alto contenido de azúcar y cafeína puede contribuir con
el tiempo a alteraciones metabólicas. La revisión también menciona posibles
daños en el hígado y los riñones, desgaste del esmalte dental por la
elevada acidez y pérdida de calcio asociada a la cafeína. Además,
alerta de que mezclar estas bebidas con alcohol puede aumentar el consumo sin
que la persona perciba plenamente la embriaguez, elevando así el
riesgo de lesiones y otros daños para la salud.
Tomado de RT. Imagen ilustrativa creada por inteligencia artificial.