En lo que se configura como una nueva interferencia
extranjera, la empresa de redes sociales acaba de bloquear las cuentas de
anuncios de Lula da Silva a días de la primera vuelta electoral. Esto podría
beneficiar a Bolsonaro, flechando los comicios de una forma que no tiene
precedentes.
Meta desactivó la cuenta de anuncios de la campaña de Luiz Inácio Lula da
Silva el miércoles 23 de septiembre de 2026, a diez días de la primera
vuelta electoral en Brasil, fijada para el 4 de octubre. La medida impidió la
creación y difusión de nueva publicidad electoral en Instagram y Facebook.
La misma jornada, la página oficial de Lula en Facebook
también quedó deshabilitada. La compañía la restableció horas después, pero no
ofreció una explicación pública sobre el origen de la restricción, según consta
en el recurso presentado por la campaña.
En la notificación enviada a la campaña, Meta se limitó a señalar que “algunas de sus actividades no siguen nuestras reglas”, sin precisar cuál fue la conducta que motivó la sanción. La empresa indicó además que era posible solicitar una nueva revisión en caso de considerar que se trataba de un error.
La coalición Brasil Pronto pra Mais y el Partido de
los Trabajadores presentaron el jueves 24 de septiembre un recurso formal ante
Meta. En el documento exigen el restablecimiento de la cuenta “Eleições 2026
Luiz Inácio Lula da Silva Presidente” en un plazo máximo de seis horas.
El escrito también solicita que la sanción sea sometida a revisión
humana directa por parte de analistas de la plataforma, y no únicamente a
un filtro automatizado. Además, pide la preservación de los registros digitales
vinculados a la cuenta, invocando los artículos 13 y 15 del Marco Civil de
Internet brasileño.
El caso podría elevarse al TSE
Los abogados de la campaña calificaron la desactivación como “unilateral,
inmotivada y desamparada de cualquier justificativa objetiva”. Sostienen
que este tipo de restricciones durante el periodo electoral debe analizarse
bajo la óptica del Derecho Electoral, dado el peso que han adquirido las
plataformas digitales en el debate cívico.
El secretario de Comunicación del PT, Éden Valadares,
confirmó el episodio en sus redes sociales y anunció que la campaña ya
interpeló formalmente a Meta para pedir explicaciones. Valadares afirmó que el
equipo evalúa además acudir al Tribunal Superior Electoral (TSE) para
obligar a la empresa a detallar la duración de la restricción y su eventual
impacto.
Según Valadares, “las evidencias de interferencia están
todas ahí”, y aseguró que viene denunciando el rol de las plataformas
digitales desde diciembre del año pasado, tanto en artículos como en
entrevistas con la prensa. También recordó que la campaña ya había presentado
denuncias previas ante el TSE por motivos similares.
El episodio se produce en un contexto de tensión creciente
entre la campaña oficialista y las grandes plataformas tecnológicas. Datos de
la Biblioteca de Anuncios de Meta muestran que, entre el 1 y el 21 de
septiembre, tres candidatos del Partido Liberal (PL) invirtieron en conjunto
cerca de 126 mil reales para impulsar publicaciones críticas hacia Lula
en Instagram y Facebook.
Ese dato, disponible públicamente en la propia herramienta de
transparencia publicitaria de la compañía, ha sido utilizado por dirigentes del
PT como argumento adicional para sostener que la suspensión de la cuenta de
Lula generó una asimetría en la disputa por la atención electoral
durante la última fase de la campaña.
Una intromisión en las elecciones
La campaña presidencial calificó lo ocurrido como un nuevo
ejemplo de interferencia extranjera en el proceso electoral brasileño,
una lectura que hasta el momento constituye una interpretación política del
propio equipo de Lula y no un hecho verificado de forma independiente. Meta no
ha confirmado ni desmentido esa caracterización.
La compañía, propietaria de Facebook e Instagram, tampoco ha
precisado públicamente qué regla interna habría sido infringida por la cuenta
de anuncios del mandatario, ni cuánto tiempo permaneció activa la restricción
antes de su reversión parcial.
El desenlace del reclamo presentado por la coalición Brasil
Pronto pra Mais podría sentar un precedente sobre cómo se gestionan este
tipo de sanciones automatizadas durante procesos electorales en curso,
especialmente en un escenario donde el margen de reacción de las campañas es
cada vez más reducido conforme se acerca la fecha de votación.
Con la primera vuelta prevista para el 4 de octubre,
cualquier interrupción en la capacidad de comunicación digital de un candidato
adquiere un peso proporcionalmente mayor, dado el papel central que las redes
sociales ocupan hoy en la estrategia de campaña de los principales partidos
brasileños.
Tomado de La Red 21 / Uruguay. En la imagen, Mark Zuckerberg,
CEO de Meta, propietaria de Facebook e Instagram.