Vistas de página en total

08 agosto, 2026

'Que encuentren con qué pagarnos': Rusia puede renovar las termoeléctricas de Cuba, pero no gratis

 

Un experto de Moscú dice que cualquier cooperación con la Isla debe estar justificada comercialmente.

Los frecuentes colapsos del sistema electroenergético de Cuba, que suman seis en lo que va de 2026, apuntan a la crítica situación técnica de las termoeléctricas de la Isla, casi todas con más de 30 años de explotación. Dado que la mayoría tiene tecnología soviética, ¿podría Moscú ayudar a resolver el problema?

Igor Yushkov, profesor en la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia y analista jefe del Fondo Nacional de Seguridad Energética, quien es considerado una de las estrellas emergentes de la nueva generación de figuras con las que Putin está renovando su clase dirigente, afirmó que Rusia es técnicamente capaz de ayudar a Cuba a modernizar su sector energético.

Sin embargo, advirtió, dicha cooperación debe estar justificada comercialmente.

"Cuba es insolvente. Que encuentren algo con qué pagarnos. Entonces podemos hablar de ello. El sistema energético cubano está muy desgastado, por eso se corta regularmente la electricidad en la Isla", afirmó en una entrevista con medios de su país.

A diferencia de La Habana, que culpa al embargo de EEUU de la crisis de la generación eléctrica, pese a que esta no ha dejado de empeorar desde 2021 mientras el régimen no paraba de construir hoteles de lujo, Yushkov entiende que la situación cubana es acumulativa.

"El consumo sigue creciendo, mientras que no se lleva a cabo una modernización a gran escala y prácticamente no aparecen nuevas capacidades de generación", señaló. 

"Las empresas rusas podrían construir centrales eléctricas en Cuba, organizar el suministro de gas o carbón, e incluso considerar un proyecto de central nuclear", apuntó.

"Sin embargo, primero es necesario determinar cómo compensará Cuba los costes", advirtió.

En 2015, Rusia concedió a La Habana un crédito estatal de exportación de hasta 1.200 millones de euros para financiar una unidad de 200MW en la Termoeléctrica Máximo Gómez, en Mariel, y tres de 200MW cada una en la de Santa Cruz del Norte. La intención era aportar 800MW al sistema eléctrico cubano.

El documento oficial ruso especificó que el crédito financiaría el 90% del valor de cada contrato, por lo que correspondía a Cuba aportar el 10% restante. La prensa rusa informó además de un interés del 4,5% anual.

No obstante, en septiembre de 2022, Tatiana Amarán Bogachova, entonces viceministra de Energía y Minas cubana, afirmó públicamente que La Habana no pudo acceder al crédito porque no consiguió aportar el 10% previamente requerido, equivalente a unos 120 millones de euros.

En 2024, Moscú y La Habana modificaron sustancialmente el acuerdo original, sustituyéndolo por una unidad de 200MW en Santa Cruz del Norte, asistencia técnica y piezas para reconstruir cuatro unidades de 100 MW, así como por proyectos de generación mediante parques solares fotovoltaicos.

Yushkov apuntó sobre la probable asistencia a la Isla que una de las opciones teóricas de financiamiento podría ser la cooperación en el ámbito del turismo. Pero puso en duda los beneficios de un acuerdo así en el contexto del desarrollo de los balnearios rusos.

Finalmente, el experto en energía calificó el diálogo entre La Habana y Washington como un riesgo adicional. 

"Si el rumbo político de La Habana cambia, Rusia podría no obtener retorno de la inversión", subrayó Yushkov.

Recordó que en algunas regiones de Rusia hay escasez de energía eléctrica, incluyendo el sur del país y el Lejano Oriente. Por lo tanto, enfatizó, "hasta que no aparezca un esquema de pagos claro, sería más racional destinar fondos a la infraestructura energética nacional".

Fuente: DDC / Foto: Getty Images.