La investigación se basó en datos de más de 1,3
millones de participantes, con información de seguimiento durante casi diez
años.
Un amplio estudio observacional ha encontrado que la
deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cánceres
ginecológicos, incluidos los de ovario, cuello uterino y cuerpo uterino.
La investigación, publicada en la revista Frontiers in Nutrition, se basó en
datos de una plataforma que reúne historiales médicos de más de 150
organizaciones de salud de todo el mundo. Los científicos dividieron a las
participantes, todas mujeres adultas de 30 años o más, en dos
grupos: uno formado por pacientes con deficiencia de vitamina D y otro por
mujeres con niveles normales. Tras el emparejamiento, cada grupo quedó
compuesto por 675.079 pacientes, lo que supone un total de más de 1,3
millones de mujeres analizadas.
Posteriormente, para reducir el riesgo de incluir casos de cáncer ya presentes, pero aún no detectados, el seguimiento comenzó dos años después del punto de partida. A partir de ese momento, los investigadores observaron la aparición de nuevos diagnósticos de cáncer ginecológico dentro de un período de hasta diez años.
Los resultados mostraron que las mujeres con deficiencia de
vitamina D tenían un 47 % más de riesgo de desarrollar algún
tipo de cáncer ginecológico que aquellas con niveles normales. Este incremento
también se observó en cada tumor analizado por separado: el riesgo fue un
55 % más alto en el cáncer de cuerpo uterino, un 31 % mayor
en el cáncer de cuello uterino y un 30 % más elevado en el
cáncer de ovario.
Por su parte, los científicos explicaron que la relación
observada podría tener una base biológica, ya que la forma activa
de la vitamina D, el calcitriol, actúa en los tejidos del ovario, el endometrio
y el cuello uterino, donde puede influir en el crecimiento celular, la muerte
programada de células y la respuesta inmunitaria.
No obstante, los autores subrayan que, por tratarse de un
estudio observacional, los datos deben interpretarse como una asociación y no
como una prueba de causa y efecto.
Tomado de RT / Rusia. Imagen: Janine Lamontagne /
Gettyimages.ru.