Obtuvo cerca del 59 por ciento de los votos frente a
la candidata moderada
Por el contrario, en Wisconsin ganó el centrista David
Crowley por un margen de 0,41 puntos porcentuales.
Las
elecciones primarias que se celebran en varios estados de Estados Unidos ofrecieron
el miércoles un resultado dividido en la batalla interna del Partido
Demócrata, con una victoria en Minesota para la izquierda, que sin
embargo sufrió una inesperada derrota en Wisconsin ante el candidato centrista.
La victoria del progresismo
Por un lado, la progresista y mujer indígena Peggy
Flanagan, actual vicegobernadora de Minesota, ganó este
martes las primarias demócratas para el Senado de Estados Unidos por ese
mismo estado y se impuso a la congresista Angie Craig, en una
victoria del ala progresista del Partido Demócrata de cara a las elecciones de
noviembre.
Flanagan, una mujer indígena de la nación Ojibwe,
obtuvo cerca del 59 por ciento de los votos frente a Craig,
representante de un sector más moderado del partido.
La actual senadora demócrata por Minesota, Tina Smith, no
opta a la reelección, por lo que el escaño estará en juego en los comicios
generales.
Durante la campaña, Flanagan defendió posiciones
progresistas en asuntos como la inmigración, los derechos reproductivos y el
acceso a la sanidad, y convirtió su oposición a las políticas del
presidente estadounidense, Donald Trump, en uno de los ejes de su
candidatura.
Su campaña recibió además el respaldo de figuras del ala
progresista como los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, mientras
que Craig fue apoyada por demócratas que sostenían que su historial de
victorias en elecciones reñidas la convertía en la opción más segura para las
legislativas.
“Me siento verdaderamente honrada y conmovida de ser la nominada demócrata de Minesota para el Senado de Estados Unidos. Gracias, Minesota, por todo”, escribió Flanagan en X.
La candidata izquierdista recibió en seguida el respaldo de
Craig, quien en un mensaje en redes le ofreció su “apoyo incondicional”.
El padre de Flanagan, Marvin Manypenny, fue un activista
indígena de Minnesota dedicado a la defensa de los derechos territoriales y la
soberanía de los pueblos nativos.
Flanagan, de ascendencia ojibwe e irlandesa y ciudadana de la
nación White Earth, estudió psicología infantil y estudios indígenas
estadounidenses en la Universidad de Minesota.
Comenzó su trayectoria política como organizadora de la
comunidad indígena urbana y en 2004 fue elegida para el consejo escolar de
Mineápolis.
Llegó a la Cámara de Representantes de Minesota en 2015 y en
2018 fue elegida vicegobernadora junto a Tim Walz, cargo para el que fue
reelegida en 2022.
Flanagan se enfrentará en noviembre a la republicana Michele
Tafoya, excomentarista deportiva de televisión, que ganó las primarias de su
partido.
Si gana en las elecciones generales, Flanagan podría
convertirse en la primera mujer indígena estadounidense en ocupar un escaño en
el Senado.
Escaso margen
Mientras tanto, en la contienda por la nominación demócrata a
la gobernación de Wisconsin, el centrista David Crowley derrotó por
escaso margen a su rival de izquierda, Francesca Hong, quien era la favorita de
los sondeos.
Con el 95 por ciento escrutado, Crowley acaparaba el
39,78 por ciento de los votos, mientras Hong reunía el 39,37 por ciento, una
diferencia de apenas 0,41 puntos porcentuales que fue suficiente, sin
embargo, para que los expertos de los principales medios consideraran que la
balanza se decantará a favor del primero.
Crowley, que lidera el Ejecutivo del condado de
Milwaukee, representa al sector más moderado del partido y se presenta como una
opción con experiencia ejecutiva y capacidad para competir en un estado
políticamente dividido y lucha por ser el primer gobernador afroamericano del
estado.
Su candidatura recibió el respaldo del gobernador saliente,
el demócrata Tony Evers, después de que éste anunciara que no buscará un
tercer mandato.
Su rival, Hong, se presentó como una alternativa progresista
y defendió propuestas como la educación pública y el cuidado infantil
universal, además de rechazar las donaciones de comités de acción política
empresariales.
Crowley se enfrentará al congresista republicano Tom
Tiffany, partidario de Trump, que se presenta sin oposición en las primarias
republicanas y que se opuso a ratificar los resultados de las elecciones de
2020, que el mandatario perdió.
En sus primeras declaraciones el miércoles tras su
victoria, Crowley vinculó a Tiffany con Trump, y lo calificó de
“extremista MAGA”, en referencia al movimiento “Make America Great Again”.
A su vez, llamó a construir una amplia coalición para
derrotar a Tiffany, al que acusó de estar en “sintonía total” con el presidente
republicano.
Wisconsin es considerado un estado bisagra, en el que
republicanos o demócratas se alternan la victoria por un estrecho margen, por
lo que la elección de los candidatos tendrá mucha repercusión en las urnas en
noviembre.
La disputa despertó atención nacional por la importancia de
ese estado y por el pulso que libran los moderados con el creciente movimiento
progresista, representado por figuras como Sanders o Alexandria Ocasio Cortez,
dentro del Partido Demócrata, después de avances recientes de candidatos de
izquierda en otras primarias.
El avance de la izquierda
Una nueva generación de candidatos de izquierda aspira a
remodelar el Partido Demócrata, que está dividido sobre hasta qué punto debe
girar hacia la izquierda mientras intenta aprovechar los bajos índices de
aprobación de Trump.
El ala progresista consiguió una victoria histórica durante
la semana pasada, cuando el médico Abdul El-Sayed ganó en las primarias
demócratas al Senado por Míchigan, frente a la moderada Haley Stevens.
El epidemiólogo de origen egipcio y musulmán enfrenta ahora
la dura tarea de ampliar la coalición que le apoyó para derrotar en noviembre
a Mike Rogers, del Partido Republicano, lo que también será una prueba de
fuego para el ala progresista.
Uno de los elementos que definieron su campaña, y que le
valieron críticas, fue su postura sobre la política exterior estadounidense,
especialmente sobre la guerra en Gaza.
El-Sayed criticó el apoyo militar de Washington a Israel
y defendió una revisión de la relación entre ambos países, una posición
que le permitió conectar con sectores progresistas y con parte de la
comunidad árabe-estadounidense de Michigan.
Tomado de Página 12 / Argentina. Foto: AFP. Getty Images vía
AFP.