Dr. Miguel Pineda* / Opinión
(Catedrático de la Universidad de
Carabobo).
El doble terremoto y el colapso de
infraestructuras en Venezuela describen una crisis transcompleja:
La incapacidad del Estado para
proteger a la población ante la catástrofe mientras la naturaleza se
desacoplaba para acoplarse de nuevo; gobierno y oposicion evidenciaron una
desconexión total entre las estructuras de poder y la realidad humanitaria; la
política pone los muertos
La Transcomplejidad como lectura de
la crisis descarta las visiones reduccionistas para entender fenómenos
multidimensionales.
La situación venezolana no se
limita a un simple desastre natural.
Lo que ocurrió fue la convergencia
simultánea de múltiples variables:
Colapso estructural: El modelo de
construcción estatal ha demostrado ser frágil frente a las fuerzas telúricas,
donde edificaciones masivas y urbanismos colapsaron por completo.
Vulnerabilidad social: Las fallas en los servicios básicos y la pobreza estructural multiplican exponencialmente el impacto de los sismos.
Contraste científico: A través de
tecnologías como InSAR de la NASA, se logra medir y comprender el
desplazamiento del terreno en milímetros tras el temblor, contrastando el
avance científico con la desidia en la ejecución urbana que costo en vidas
humanas
El enfoque transcomplejo señala
que, cuando la infraestructura falla y el Estado centraliza o politiza la ayuda
humanitaria, el entorno construido se convierte en una amenaza letal dado que
la naturaleza busca su propio acoplamiento o equilibrio físico, la incapacidad
de gestión gubernamental y los intereses de control territorial retrasan los
rescates, politizan la crisis y se traducen en la pérdida de vidas.
La respuesta a esta catástrofe
requiere superar los dogmas ideológicos y adoptar un enfoque multidisciplinario
que priorice la resiliencia ciudadana y la reconstrucción técnica y las
capacidades de prevención en el país.
Hoy los dos terremotos
simultáneos desnudan la realidad política en Venezuela que no
logra acoplarse de nuevo para impedir que lo
transcomplejo de en un giro Geopolítico que se centra en el mana que
emana desde la superficie del suelo venezolano violado está vez por un gobierno
que apostó a los excrementos del Diablo para pisotear a todo un
pueblo nutrido de una falsa ideología, mientras sus miembros y sectores
económicos emergentes sin ningún sentido de patria apostaron a nadar en la
podredumbre y fuego dantesco entregando el futuro del país.
Es necesario navegar en la duda,
ajustando las tácticas de forma flexible frente a la respuesta de una Elite sin
Visión Geopolítica de País que llegó a su fin y que hoy la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela los pone contra la pared.
Es necesario entonces llegar a la
comprensión humana y la Antropoetica para superar la fragmentación, el odio y
la ceguera del conocimiento que nos impide ver más allá de la nariz.
La Transición Política política,
aún en medio del dolor y sufrimiento de Miles de personas que lloran a un
país ,que lloran a sus muertos requiere superar la fragmentación y el odio.
El gobierno debe entender que llegó
su final y obstaculizar el camino en la situación gobernabilidad e ilegitimidad
no facilita el camino hacia una Transición y Reconciliación Nacional.
La Transcomplejidad nos exige
enseñar la comprensión mutua: entender los códigos, ritos y opciones políticas
del "otro", aceptando al adversario sin que esto implique impunidad,
para transformar el antagonismo destructivo en una convivencia democrática.
El doble terremoto no eligió a
quien mata, la política si los eligió por no visualizar un país desde la
Dimensión Ética de la Política para evitar que durante años después de la penúltima
experiencia en la Guaira y toda la zona costera se siguiera construyendo sin
ningún tipo de regulación.
Hoy la pobreza y la desolación
brillan en un país rico en reservas naturales pero lleno de sectores políticos
y económicos miserables que le vienen robando el mañana a las nuevas
generaciones.
Que Nuestro Corazón no se llene de
angustia sino de Fe. Que Venezuela vuelva sus ojos al Creador: *No se
turbe Nuestro Corazón; creéis en Dios; creed también en mi*(Juan 14:1).
El Amor Nunca Falla.
*miguelangelpineda812@gmail.com.
Posdata
Edgar Nahoum (París, 8
de julio de 1921- 29 de mayo de 2026),[1] conocido como Edgar Morin, fue un
filósofo, sociólogo y político francés/ Creador del Paradigma de la Complejidad
/ Pensamiento Complejo.
