Con el total de los votos escrutados, la candidata
derechista e hija del fallecido presidente Alberto Fujimori aventajó a su
rival, el izquierdista Roberto Sánchez, por poco más de 49,700 votos, un 0,27%.
Con tan mínima ventaja, Fujimori asegura su victoria y su
investidura como nueva presidenta de Perú el próximo 28 de julio.
El voto de los peruanos en el exterior fue lo que finalmente
parece haberle dado el triunfo a Fujimori en su cuarto intento como candidata
presidencial
Después de que en los primeros días Sánchez apareciera en
cabeza de un recuento accidentado, lleno de retrasos e impugnaciones de actas
de una y otra candidatura, Fujimori llevaba semanas en la primera posición, que
consolidó gracias a los votos de los peruanos que residen en el extranjero.
El voto en consulados y centros de votación en el extranjero
suele tardar más en ser contados por cuestiones logísticas y estas elecciones
no han sido una excepción.
Completada la tarea, ha revelado que, si solo los peruanos de
Perú hubieran votado, Roberto Sánchez habría sido el ganador.
Y es que considerando solo los votos válidos emitidos en el interior del país, el que fuera ministro del expresidente Pedro Castillo obtiene un 50,08%, por un 49,91% de Fujimori, a la que dentro de Perú aventaja en 32.014 votos.
Sin embargo, si se contabilizan solo los votos en el
extranjero, la candidata de Fuerza Popular aparece disparada con un 63,20% de
los votos, lejos del 36,79% en que se queda Sánchez.
Según le dijo a BBC Mundo Alonso Cárdenas, politólogo de la
Universidad Antonio Ruiz de Montoya, en Lima, "es la primera vez que el
voto en el exterior es decisivo".
¿Por qué esta diferencia en las preferencias de los peruanos
emigrados?
Qué ha ocurrido en las elecciones presidenciales peruanas
Los peruanos votaron el pasado 7 de junio en la segunda
vuelta de sus elecciones presidenciales.
En un contexto marcado por la extrema división del voto y
descrédito de los partidos, ninguno de los candidatos logró un apoyo
mayoritario del electorado.
A la segunda vuelta pasaron Fujimori, de la derechista Fuerza
Popular, con un 17,18% de los votos, y Roberto Sánchez, del izquierdista Juntos
por el Perú, con un 12,03%.
Fujimori se presentó con promesas de orden y mano dura contra
la delincuencia, y reivindicando el legado de los gobiernos de su padre.
Sánchez ofreció luchar contra la discriminación histórica del
Perú rural, atacó el pasado de la familia de su rival y asoció su figura a la
del encarcelado expresidente Pedro Castillo, del que fue uno de sus ministros
más cercanos y al que prometió indultar si llegaba al poder.
La igualdad fue máxima en la segunda vuelta, lo que llevó a
que ambas candidaturas presentaran numerosas impugnaciones que retrasaron
semanas el recuento y la proclamación del ganador, hasta el punto de que el
Jurado Nacional de Elecciones anunció que los resultados oficiales finales y la
proclamación del ganador no llegarán antes de julio.
Uno de los últimos recursos conocidos fue el presentado por
la candidatura de Sánchez ante un tribunal electoral de Lima para declarar
nulos los votos emitidos en el extranjero, sin los que probablemente habría
resultado ganador.
Tras confirmarse matemáticamente su derrota, Sánchez denunció
sin presentar pruebas "un fraude en desarrollo" y anunció nuevos
recursos y movilizaciones.
Un voto invisible y "anticomunista"
El experto Cárdenas subraya el peso que ha tenido en esta
elección el voto exterior en estas elecciones.
"Es un voto minoritario y que no detectan las encuestas,
y es también uno que se moviliza menos, porque suelen votar solo un 25 o 30% de
los inscritos, pero esta vez ha sido determinante".
Efectivamente, los votos de la diáspora en esta elección han
sido poco más de 308.000, muchos menos que los más de 18 millones de los
emitidos dentro de Perú.
Pero al contrario que el voto dentro de Perú, repartido casi
al 50% entre Fujimori y Sánchez, el de los expatriados se inclina claramente
por ella.
"Los peruanos emigrados siempre van a votar en contra de
lo que perciben como comunista y a Roberto Sánchez tanto la mayoría de los
medios peruanos como la candidatura de Fujimori lo han presentado como un
comunista allegado de Nicolás Maduro y el expresidente de Bolivia Evo
Morales", indica Cárdenas.
Pese a sus intentos de moderar sus mensajes en el tramo final
de la campaña, los resultados del voto exterior evidencian un amplio rechazo a
un político de izquierdas y asociado a los gobiernos de Pedro Castillo,
denostado como corrupto y golpista por sus detractores por los escándalos y el
intento fallido de disolver el Congreso que marcaron su mandato.
La gran mayoría de los votantes peruanos en el exterior se
concentró en solo cinco países: Estados Unidos, Chile, España, Italia y
Argentina.
Hay razones históricas que explican la orientación política
mayoritaria entre ellos.
"La emigración peruana está formada por una primera oleada
de peruanos que abandonó el país en las décadas de 1980 y 1990 huyendo de la
crisis económica de los gobiernos de Alan García y la violencia de Sendero
Luminoso", indica Cárdenas.
"Esa gente de más edad teme sobre todo el retorno de la
violencia senderista", añade el experto.
"Y hay una segunda oleada que ha salido del país ya en
este siglo y que comparte mayoritariamente el rechazo a la Venezuela chavista y
a los que ven como sus cómplices en Perú".
El experto señala la paradoja de que, pese a inclinarse
mayoritariamente a la derecha, muchos de los peruanos que emigraron eligieron
como destino lugares con gobiernos de izquierda.
"Muchos peruanos se fueron a Ciudad de México, cuyo
gobierno está hace años en manos de la izquierda del Movimiento de Renovación
Nacional (Morena), o a España, donde los socialistas lideran el
Ejecutivo".
¿Fue el voto exterior la razón de la derrota de Sánchez?
Sus intentos de que las autoridades lo declararan nulo
revelan que Sánchez sabe que sin el voto exterior hubiera obtenido más votos
que Fujimori y sería él el presidente electo.
Pero Cárdenas cree que la clave que explica la derrota de
Sánchez está en realidad en el Perú rural, las zonas alejadas de Lima y que
votaron mayoritariamente por Castillo en 2021.
"Sánchez no logró arrastrar en las regiones más afines a
su movimiento la misma cantidad de votos que Castillo".
En regiones como Puno y Cajamarca, Sánchez logró, como se
esperaba, más votos que Fujimori, pero el entusiasmo y los apoyos que cosechó
fueron sustancialmente inferiores a los de Castillo.
"De no haber perdido tantos votos allí, los votos de los
peruanos en el exterior no hubieran sido tan cruciales como han sido",
concluye Cárdenas.
Fuente: BBC / Imagen: Gabriel Luengas / Getty.