Por Stella Calloni, corresponsal
de La Jornada en Argentina.
Buenos Aires. El ex jefe del Estado mayor del ejército argentino, César
Milani acusó al gobierno de Javier Milei de mantener una posición de “sumisión
y desinterés frente al reclamo de soberanía por las Islas Malvinas” luego que
“la selección argentina exhibiera una bandera reivindicando las islas y el
presidente calificara ese gesto de berreta (ordinario, burdo, grosero) e
imprudente", exponiendo una “profunda falta de patriotismo y un
alineamiento desmedido con los intereses de potencias extranjeras como Reino
Unido”.
También advirtió sobre el peligro de ceder recursos
estratégicos en el Atlántico Sur, al criticar que el gobierno priorice la
diplomacia de sumisión y la indiferencia ante la “defensa irrestricta de los
derechos soberanos de la plataforma continental argentina”.
Añadió que esta afirmación “expone el desprecio y el desconocimiento que el presidente tiene del entramado productivo del país que gobierna. Argentina cuenta con una matriz industrial y energética diversificada que le ha permitido desarrollar capacidades competitivas en sectores estratégicos. Además, posee un sistema científico-tecnológico que estuvo a la vanguardia para un país de la semiperiferia y al que las políticas de vaciamiento y reorientación hacia el sector privado están destruyendo. En medio del boom de importaciones que pone en jaque a la industria nacional, las palabras de Milei revelan el país que imagina: una economía reprimarizada, que exporta materias primas con escaso valor agregado e importa casi todo lo demás”.
Aseveró que para defender el proyecto legislativo de un
“apagón del gobierno” (shutdown) que anunció esta semana, inspirado en el
modelo estadunidense, Milei reivindicó la posibilidad de “tomar ideas de otros
países”. Minutos después mezcló el shutdown, el partido del mundial, la
economía y el dulce de leche y dijo que “cuando usted entra en un supermercado
en Suiza, todo es importado. Si yo me guío por esa estupidez, de que esa
política es o no, digamos, argenta… bueno, si los suizos harían eso, se morirían
de hambre o estarían en un estado de obesidad flagrante, porque solamente
comerían chocolate”, sostuvo en una entrevista radial el mandatario .
Milei culminó con un “bueno, nosotros solo comeríamos dulce
de leche, tendríamos problemas de sobrepeso tremendo, porque solo comeríamos
eso, y andaríamos con biromes (lapiceras) y en colectivos. Nada más, no tenemos
más cosas”, y calificó a quienes lo critican como “nacionalistas, digamos, de
pacotilla”, tal como señaló Milani después de citar las palabras del
presidente.
Esto sucede en momentos en que un tribunal de Washington
falló en favor del fondo buitre Tital Consortium y confirmó que Argentina
deberá pagar más de 390 millones de dólares por la “expropiación” de la línea
de bandera Aerolíneas Argentinas. Esta disputa data de 2008, cuando el gobierno
de Cristina Fernández de Kirchner nacionalizó Aerolíneas Argentinas y Austral.
En las últimas horas se conocieron una serie de denuncias
contra “la entrega del país” por parte de Milei a partir de que mintió al decir
que ha sido el que más actuó diplomáticamente para solucionar la
descolonización, mientras permite que la empresa israelí Navitas, socia de
Rockhopper, de capital inglés, viole resoluciones de Naciones Unidas y la
Constitución que gestiona negociaciones para una solución pacífica de ese
estratégico archipiélago.
“Navitas es apoyada por el Estado de Israel (…) Si el
gobierno de Israel quisiera actuar, Navitas saldría de Malvinas”, dijo el
abogado Guillermo Carmona, ex secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur
del Congreso, citado por Irina Hauser en Página/12.
El yacimiento Sea Lion está a 200 kilómetros de Puerto
Argentino, y a casi 15 mil kilómetros de las costas británicas. Navitas tiene
65 por ciento de ganancias, mientras que la británica Rockhopper Exploration se
reserva el 35 restante.
Se recordó asimismo que Milei puso a Argentina en una
situación “de casi de no retorno en términos diplomáticos” con sus
declaraciones al diario The Telegraph en diciembre pasado.
“Postular que las Malvinas se van a recuperar cuando lo desean los isleños, es
realmente una traición a todo en la historia y la defensa diplomática argentina
desde 1833”.
Ahora van por 70 nuevas normas que culminarían con la entrega
total del país.
Tomado de La Jornada / México. Imagen de archivo.
