"Kenbe la. Me alegra estar aquí", se limitó
a expresar el exmandatario, sin responder cuánto tiempo permanecerá en el país
ni cuál será su agenda completa.
El expresidente haitiano Michel Martelly regresó
a Puerto Príncipe sin explicar públicamente las razones de su
viaje, pero su llegada coincide con una citación judicial para
ser interrogado dentro de la investigación complementaria sobre
el asesinato del también exmandatario Jovenel Moïse.
La comparecencia ante la justicia es, hasta
el momento, la explicación más concreta de un retorno que también incluye reuniones con
antiguos aliados políticos, según personas cercanas al exgobernante.
No existe, sin embargo, confirmación de que Martelly haya
viajado exclusivamente para presentarse ante el juez ni de que pretenda
anunciar su regreso formal a la actividad política.
Martelly, quien reside en Miami, llegó el miércoles 15 de
julio a Puerto Príncipe en un vuelo de Sunrise
Airways procedente de Cabo Haitiano, luego de hacer escala en
República Dominicana.
Después de permanecer en el salón diplomático de
la terminal Guy Malary, salió en una caravana de vehículos negros
con dirección a su residencia en Pétion-Ville.
Llegada de Martelly
Un grupo de simpatizantes lo recibió con
fotografías, consignas y una banda musical tradicional haitiana.
La convocatoria fue más modesta que las concentraciones que el
cantante y político acostumbraba a generar durante sus años de mayor
popularidad.
"Kenbe la. Me alegra estar aquí", se limitó
a expresar el exmandatario, sin responder cuánto tiempo permanecerá
en el país ni cuál será su agenda completa.
Un juez de la Corte de Apelación de Puerto
Príncipe ordenó que Martelly fuera escuchado como
parte de una ampliación de la investigación sobre el asesinato
de Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021 en su residencia privada.
Una orden judicial fechada el 5 de
junio había fijado inicialmente su comparecencia para
el 18 de ese mes. El documento no detalló qué información busca obtener el
magistrado ni estableció la condición procesal de Martelly dentro
del expediente. Hasta ahora, el expresidente no ha sido acusado ni imputado por
el magnicidio.
Su posible declaración cobra relevancia porque Martelly escogió
a Moïse como su sucesor político y ambos pertenecieron
al Partido Haitiano Tèt Kale, conocido por sus siglas PHTK.
El proceso judicial intenta esclarecer responsabilidades
todavía pendientes cinco años después del asesinato.
Martelly había regresado a Haití
hace aproximadamente tres años atrás por asuntos relacionados
con la misma investigación, de acuerdo con Associated Press.
Su nueva presencia ocurre mientras las autoridades judiciales vuelven a
interrogar a antiguos funcionarios y otras figuras que tuvieron vínculos
políticos o institucionales con Moïse.
¿También busca reorganizar a sus aliados?
El componente político tampoco pasa
inadvertido. Uno de sus antiguos ministros confirmó a Le Nouvelliste que Martelly se
encontraba en su residencia, donde restablecía los servicios
de electricidad e internet, y que tenía previsto reunirse con aliados.
La recepción con símbolos de antiguas campañas alimentó
las especulaciones sobre una posible reactivación de su estructura
política. Sin embargo, no se ha anunciado una candidatura ni un plan
electoral encabezado por el exmandatario.
El PHTK, que dominó buena parte de la política
haitiana durante la última década, no registró candidato para las
próximas elecciones generales, según AP.
Por tanto, atender el proceso judicial relacionado
con el asesinato de Moïse y reencontrarse con dirigentes de su
entorno son las respuestas más claras. Cualquier interpretación sobre un retorno
electoral sigue siendo, por ahora, una posibilidad sin confirmación
pública.
El viaje también ocurre bajo el peso de las sanciones
internacionales. Canadá incluyó a Martelly en
su lista de sancionados en noviembre de 2022 y Estados Unidos
lo designó en agosto de 2024 por acusaciones relacionadas con el tráfico de
drogas y el respaldo a bandas armadas.
La Unión Europea lo sancionó en diciembre
de 2025 con congelamiento de activos y prohibición de
entrada, bajo la acusación de haber armado y financiado bandas para promover
intereses políticos, económicos y territoriales. Estas medidas no equivalen a
una imputación contra Martelly dentro del expediente por
el asesinato de Moïse.
Tomado de Diario Libre / República Dominicana.