"Los hospitales están operando
por encima de su capacidad, miles de niños no tienen acceso confiable a agua
potable y muchas escuelas han sufrido daños", advirtieron desde la agencia
internacional.
Al menos 680.000 niños necesitan
asistencia humanitaria tras los fuertes terremotos ocurridos el 24 de junio en
Venezuela, según informó este domingo el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (Unicef). La organización alertó que el evento sísmico ha
afectado directamente a 1,8 millones de personas en
diversas regiones del país.
"Tres días después de iniciada
la respuesta, la magnitud de la necesidad es cada vez más clara", afirmó
Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en el país. El funcionario
advirtió que "los hospitales están operando por encima de su
capacidad, miles de niños no tienen acceso confiable a agua potable y
muchas escuelas han sufrido daños".
Los daños estructurales alcanzan niveles alarmantes. Los reportes satelitales revelan que un tercio de las edificaciones en Catia La Mar, en La Guaira, una de las zonas más impactadas, resultaron dañadas. Asimismo, en la capital del país, más de 400 escuelas sufrieron afectaciones severas, por lo que algunas se utilizan como refugios temporales.
Para enfrentar esta crisis sin
precedentes en más de un siglo, Unicef despachó un primer cargamento aéreo
con 20 toneladas de medicamentos, agua y suministros sanitarios que
arribó este sábado a la ciudad de Valencia (estado Carabobo). Además, la
agencia planea enviar pronto un segundo envío desde su centro de
suministro mundial en Dinamarca. "En conjunto, se espera que ambos
envíos presten ayuda a más de 100.000 personas", precisó.
La entidad de las Naciones Unidas
estimó que se necesitan 52 millones de dólares para financiar
las labores de emergencia, de los cuales ya adelantaron una parte con recursos
propios (aproximadamente 3,5 millones de dólares), y pidió donaciones flexibles
para sostener el apoyo médico, nutricional y educativo a largo plazo.
Con información de RT / Imagen de EFE.