"Hoy fui al hospital y terminé mi decimoquinta sesión de
radioterapia; tuve cáncer de piel y la radioterapia es para acabar con
cualquier perspectiva (de regreso de la enfermedad). Estoy bien y feliz por mi
cura definitiva de ese cáncer de piel", declaró Lula durante un evento en
el Palacio del Planalto.
Los procedimientos empezaron el mes pasado en el hospital
Sirio Libanés de la ciudad de São Paulo, un centro privado, que clasificó las
sesiones de radioterapia como un tratamiento complementario.
Lula tenía una marca en la piel de la parte trasera de la cabeza que se detectó cancerígena, y se le retiró el 24 de abril; desde entonces, se sometió a tratamientos pensados para evitar el retorno de ese cuadro.
En ese momento, el equipo médico explicó que la lesión (un
carcinoma basocelular causado por la exposición al sol) era localizada y no
presentaba riesgo de diseminación a otras partes del cuerpo.