Por Dr. Miguel Pineda*
OPINIÓN
La Pirámide de Maslow es un referente teórico pa el análisis
de la Política de Control Social basada en la administración y distribución de
la renta Nacional tomando como premisa fundamental ¡Ceteris Paribus! (*Las
necesidades básicas de la población*)
La Población ante la crisis económica inducida por una
narrativa de Bloqueo Económico se ha centrado exclusivamente en las necesidades
fisiológicas y seguridad, dejando a un lado los derechos políticos.
El Gobierno Nacional prioriza en primer término varios
niveles:
La base de la pirámide
(Alimentación, Salud, educación y servicios) y sobre esa basé establece un férreo Control social: Sistema de Alimentación CLAP - Misión Robinson, Misión Sucre y en salud los Centros de Atención médica en las comunidades.
Un modelo político de Control Político y Social desde las comunidades,
una estructura de dominación con los actores de las comunidades seleccionados
sobre la carencia de recursos económicos ante una población con necesidades
básicas casi totalmente insatisfechas.
El gobierno durante las últimas dos décadas ha basado su
poder en tres niveles (física, económico y jurídico) y las desviaciones de los
organismos policiales y cuenta dantes de las comunidades que mantienen en base
a la violencia y el miedo en un control social continúo, sobre todo la
población más vulnerable atada a la base de la Pirámide de Maslow, y, a su vez,
reprimiendo y dificultando la articulación de protestas masivas .
El diseño de la Pirámide de Maslow tuvo como objetivo
fracturar la estructura social y política generando un éxodo de millones de
venezolanos, caracterizado como la mayor diáspora en la historia contemporánea
de Venezuela y Latinoamérica
Una Praxis política para dividir la familia venezolana e
intensificar el Control social
Hoy podemos afirmar que esa variable retrasa y debilita el
proceso de transición hacia la democracia.
Interpretando a Maslow, la transición política como la última
fase para recuperar al país y las instituciones democráticas exige que los
venezolanos trasciendan sus necesidades de déficit (bases de la Pirámide) y se
enfoquen en las necesidades de crecimiento (democracia, libertad, estima social
y autorrealización).
El estancamiento en la base de la pirámide ha condicionado la
lucha Democrática.
El gobierno interino ha entendido por experiencia que la
división de la oposición sigue siendo el camino más fértil para continuar
en el poder y ha entendido que la solicitud del gobierno invasor de exigir la
libertad de todos los presos políticos sin la presión social se puede cumplir a
cuentagotas y seguir operando con la misma estructura represiva del régimen
depuesto.
El gobierno interino al continuar con los Bonos en sus
diferentes modalidades actúa aplicando el principio de Maslow controlando toda
la estructura social y política.
El gobierno interino ha entendido que la debilidad de los
Gremios y Sindicatos es de tal magnitud que la lucha por un Salario real con
incidencias en las prestaciones sociales y un sistema de jubilación que
garantice la calidad de vida de los jubilados que hoy supera los cinco millones
de venezolanos.
Hoy el gobierno interino ha entendido que el invasor solo
quiere los recursos mineros y petroleros y en esa dirección gira instrucciones
a la Asamblea Nacional para que apruebe un conjunto leyes que le faciliten al
invasor los recursos planetarios estratégicos.
Síntesis de las múltiples determinaciones:
Acelerar la Transición hacia una Verdadera Coalición Política
más allá de los partidos políticos expresada por la Unidad de los Gremios y
Sindicatos que hagan valer la Constitución Nacional con un objetivo prioritario,
como es restablecer el salario real de todos los trabajadores con incidencias
en las prestaciones sociales y la Seguridad Social de todos los Trabajadores
Activos y Jubilados. Solo así la transición puede Vencer la Pirámide de Maslow
y al Gobierno interino en su complacencia con el invasor.
Vienen Días Soleados de Perdón con Justicia y Libertad.
Posdata:
Con la Verdad a Flor de Piel el Régimen le ha causado daños
estructurales imposibles de corregir si no se procede a llamar a elecciones,
correr la arruga agudiza la crisis política, económica y de valores. La
transición es un camino por recorrer. Nadie gana alargando el tiempo electoral
y en ese particular el Pueblo tiene el Derecho de reordenar la sociedad con el
derecho que le da la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Vienen Días Soleados de Perdón con Justicia y Libertad.
M.P.
*Catedrático de la Universidad de Carabobo y dirigente político.
