Para leer este artículo es conveniente saber el
concepto de Neolengua y para eso es preferible haber leído (y entendido) la novela 1984 de George Orwell porque voy a usar este fundamento.
Aunque ahora, tú que me lees, puedes preguntar
a ChatGPT o Gemini qué significa esto. Pero, como siempre, estarías
perdiéndote lo mejor: LEER.
Yo me leí
ese texto, por primera vez, cuando tenía como 14 o 15 años como un libro de
ciencia ficción. Era una chama y no entendía el trasfondo de la obra. Lo volví
a leer en la ULA y después de graduada (que ya van 29 años) lo he leído
como 4 veces más.
Nunca
imaginé ver al chavismo-madurismo usar una obra de “ficción” como
fundamento para cagarse en todo un país. Pero, como dijo Robert De
Niro en la película Wag the Dog de 1997: “No
se cambia lo que funciona” y la Neolengua la inventó Stalin, Fidel
le dio su toque caribeño y Chávez la trajo empaquetada a Venezuela.
Matar el
idioma. Eso es la Neolengua. Pero, el
concepto es más atroz y va más allá. Es matar la memoria, matar el pensamiento,
matar el análisis e instaurar nuevos modelos macabros para normalizar
las aberraciones de un Estado que no sirve para la gente y que enriquece al
vil.
La Neolengua en mi municipio
La introducción que hice tiene un fin práctico y es que la semana que hoy, domingo 7 de junio, culmina mi municipio sufrió una avería en una subestación eléctrica dejando sin electricidad a buena parte de las comunidades por largos períodos de 12 horas cada día.
Imaginen
eso… bueno si estás en Venezuela no tienes
que imaginarlo, es solo retórica. Pero, para los que están fuera significa no
trabajar (y no producir), no tener calidad de vida, suspender la
cotidianidad y ver comida dañarse (comida muy cara, por cierto)
dañarse en las neveras.
El alcalde
León Jurado (quien por cierto debería contratarme para echarle
una mano con su política comunicacional) trató de ir informando a la comunidad
lo que pasaba. Sin embargo (y esto no es algo personal) daba como lástima,
vergüenza y dejaba, en ocasiones, a la gente más confundida y por
errores de simple comunicación escrita.
León es un
chamo. La intención de este texto no es atacarlo, pero él es el ejemplo
de todo lo que está mal en Venezuela. En primer lugar, la Neolengua. Esa
nueva forma de comunicación que no comunica y en segundo lugar porque la institucionalidad
se fue a la mierda.
Ojo señor Alcalde
Primero, no
le tocaba a él informar del problema. Eso era un asunto de Corpoelec,
pero él (no sé si por desinformación, miedo, premura o torpeza) debió llamar a
una rueda de prensa e informar de lo que ERA SU COMPETENCIA e
instar a la empresa de electricidad a dar la cara y respondernos a nosotros,
los usuarios, que pagamos (so pena de corte) por una mierda de servicio.
En lugar
de eso mandaba audios de WhatsApp a sus selectos grupos para que sus
súbditos con el más puro, simple y primigenio jalabolismo corrieran la
voz de lo que estaba sucediendo. Repito, no se trata de atacar al chamo porque
esto no es algo personal. Se trata de exponer cómo el chavismo madurismo
nos caló hasta los huesos.
Y… aquí
entra en juego la Neolengua. Esa manera de hablar sin llamar a las cosas
por su nombre. En Venezuela el chavismo cambió sutilmente el nombre de las
cosas para disfrazar la negligencia, la corrupción, la ineptitud
y la desidia. La agonía del sistema eléctrico es
eso.
Ahora no
se habla de falta de megavatios para cubrir la demanda. Se habla de administración
de cargas para que el sistema no colapse. En correcto castellano: tenemos
un equipo de fútbol completo con técnicos incluidos y son como 30 o 35
personas, pero tenemos una sola botella de Gatorade para saciar la sed.
Eso quiere
decir que a cada muchacho de esos le toca una gotica de juguito pa que
alcance para todos. La conclusión es obvia. Esos chamos sudorosos que se
mamaron 90 minutos de juego bajo el sol abrasador quedan con sed.
Eso pasó con toda una población que, a falta de información oficial por los canales debidos, se enteraba de audios que muchas veces no fueron reenviados sino (peor) reinterpretados por idiotas que en lugar de ayudar sumían a todo un municipio en un estruendo (no ruido) comunicacional mientras la comida se pudría en la nevera y los zancudos y el calor la devoraban.
¿Y el concejal amigo?
Coño,
perdón… repito que no es nada personal, pero hay un concejal de San Diego que a
estas alturas no sé cómo definirlo. Se hace llamar el Concejal amigo (se
trata de Israel Figueredo) y transmite desde la cuenta https://www.instagram.com/esisraelfigueredo , pero debería ser el concejal mete la pata.
No lo juzgo, solo vean este post.
Esta es la
mejor manera de ver live cómo el lenguaje político sirve para disfrazar
problemas estructurales con la Neolengua. Un concejal es la primera línea de
la autoridad civil de un municipio y este pana no sabe para qué fue
elegido. Intenta cumplir con su labor, pero comunicacionalmente él está meando
en Montemayor y el perol está en Júpiter.
Confiesa
su ignorancia casi con una puerilidad estúpida al decir que no sabe
que un transformador de 40 MVA es tan grande y ese es un primer error que, para
desgracia del momento histórico pasa desapercibido porque no solo debería
saber cómo es el transformador porque es SU trabajo saberlo, sino
que transmite en vivo su ignorancia casi con candor.
Después no
insta a Corpoelec a arreglar la avería sino que juguetea con una
institución que no sirve e incómoda a unos trabajadores que no solo le echan un
camión de bolas trabajando con las uñas y con sueldos que no cubren sus
necesidades, sino que deben tener más advertencias de no filtrar una
información que seguramente no manejan.
Él cree
que se la está comiendo al estilo de estrella del K-pop y solo hace el
ridículo sin saberlo y sin que a la gente le importe porque la gente solo
quiere tener luz, agua, calidad de vida y no ver a un tipo que no halla
cómo conectarse con su posible futuro electorado.
Israel: tu
trabajo es ser la voz de los que votaron por ti y en el caso del apagón por
la avería no es jugar al reportero, es velar por los derechos pisoteados
de la gente que debe enfrentarse a 12 o más horas de apagón. Es decir, no
debes salir como un influencer sino como un tipo serio con la investidura
de quien ostenta un cargo importante y que debe proteger a la gente y no hacer
un show de la desgracia.
¿Entonces?
No esperen
una conclusión optimista: estamos jodidos porque no es solo León Jurado
e Israel Figueredo que son la generación de relevo (¡Todas las deidades nos
amparen!) Es una nueva institucionalidad no institucionalizada que
lleva a un gobernador a decir gracias Mister Trump por haber dañado en pocos años un sistema eléctrico
de primer nivel, sino que al cumplir con su trabajo hacen ver que han salvado a
la humanidad de algo que nunca debió pasar.
Porque
usando la Neolengua no dice que el perol que pusieron a funcionar va a suministrar un poquito más de megavatios (no
todos) para administrar no una gotica, sino dos o tres goticas a cada
futbolista sediento.
Entonces…. Primero hay que sacarse al chavismo madurismo con sus palabras políticamente correctas y eliminando la Neolengua, para empezar a llamar a las cosas por su nombre y comenzar a enderezar las varas torcidas porque hay cosas que no se solucionan hablando pendejadas en Instagram.
*Monicagallo71@gmail.com
